Cichlid Room Companion

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¿Esto es un Nanochromis dimidiatus?

Por , 2001. printer
Publicado
Kurt Zadnik, 2002

Traductor: Antón David Pérez Rodríguez (03-ene.-2003)

Clasificación: Taxonomía y filogénia, África.

(Este artículo se publicó originalmente en Cichlid News Magazine Ene-96 pp. 12-15, Se reproduce aquí con el permiso del autor, Kurt Zadnik y de Aquatic promotions).
Nanochromis sp. 'silverbelly'
Un macho adulto Nanochromis sp. 'silver belly'. Fotos po Kurt Zadnik.

En mis comienzos como aficionado a los cíclidos enanos, me pasé horas y horas en las librerías buscando antiguas revistas sobre peces y viejos libros de referencia. Uno que finalmente acabé comprando (y al que le tengo mucho cariño), fue el "Cíclidos enanos" de Jurg Vierke, 1979. No te puedes ni imaginar el tiempo que me pasé leyendo detenidamente este libro, una y otra vez. Todavía recuerdo cómo soñaba con que podía comprar alguno de los increíbles peces que aparecían en sus ilustraciones. Uno de los que no podía aguardar a tener era el Nanochromis dimidiatus. La ilustración del libro de Vierke mostraba un macho rojo brillante pavoneándose ante una hembra, un cuadro increíble. Ahora me doy cuenta de que debe de haber un gran número de personas buscando el mismo pez, pues tras hablar con ellas de ese libro invariablemente me preguntan: "¿Y has visto al rojo pequeño por alguna parte?" El quid de la cuestión es que el Nanochromis dimidiatus no está presente en le mercado acuariófilo desde hace al menos treinta años.

Antes de que Pierre Brichard se viera obligado a abandonar Kinshasa (Congo) a principios de los 60 por problemas políticos, había exportado N. dimidiatus de forma regular. De hecho era muy popular debido a su brillante coloración, y era un pez tan común como el kribensis (Pelvicachromis pulcher). Sin embargo, el N. dimidiatus se mostraba más reacio a desovar que los kribensis, de forma que en cuanto cesaron las importaciones desapareció pronto de la afición. Durante años el interés por esta especie se mantuvo vivo sólo en los que lo habían tenido alguna vez o en los que habían visto sus fotos.

Nanochromis dimidiatus no está presente en le mercado acuariófilo desde hace al menos treinta años.

Por fin el 1985 Heiko Bleher recopiló la información disponible sobre localidades de recolección del N. dimidiatus y se fue al Congo a traerlos él mismo. La historia completa (Bleher 1987a, 1987b y 1987c) aparece en el Tropical Fish Hobbyist y se la recomiendo a todos los que le gusten las historias del tipo "renaciendo de sus cenizas" que sólo Heiko sabe contar. Lo que ahora nos importa es que Bleher obtuvo al menos cinco formas distintas atribuibles a Nanochromis; de forma que aún se debate si alguna de ellas es o no el Nanochromis dimidiatus original. Recuerdo que leyendo acerca de sus viajes recuperé el interés por obtener estos peces maravillosos. E increíblemente, al mismo tiempo un amigo mío que regularmente me enviaba peces desde Alemania me ofreció algunas parejas. Aunque el precio era bastante alto, decidí que no podía dejar escapar la oportunidad.

Por fin el 1985 Heiko Bleher recopiló la información disponible sobre localidades de recolección del N. dimidiatus y se fue al Congo a traerlos él mismo. La historia completa (Bleher 1987a, 1987b y 1987c) aparece en el Tropical Fish Hobbyist y se la recomiendo a todos los que le gusten las historias del tipo "renaciendo de sus cenizas" que sólo Heiko sabe contar. Lo que ahora nos importa es que Bleher obtuvo al menos cinco formas distintas atribuibles a Nanochromis; de forma que aún se debate si alguna de ellas es o no el Nanochromis dimidiatus original. Recuerdo que leyendo acerca de sus viajes recuperé el interés por obtener estos peces maravillosos. E increíblemente, al mismo tiempo un amigo mío que regularmente me enviaba peces desde Alemania me ofreció algunas parejas. Aunque el precio era bastante alto, decidí que no podía dejar escapar la oportunidad.

Nanochromis sp. 'silverbelly' Nanochromis sp. 'silverbelly'
Nanochromis sp. 'silverbelly' Nanochromis sp. 'silverbelly'

Arriba izquierda: Un macho sexualmente activo de Nanochromis sp. "silverbelly"; Arriba derecha: Una hembra sexualmente activa de Nanochromis sp. "silverbelly"; Abajo izquierda: Una hembra adulta de Nanochromis sp. "silverbelly" en coloración de cría; Abajo derecha: Una hembra despues del desove de Nanochromis sp. "silverbelly". Fotos por Kurt Zadnik.

Me ocupé de los peces alimentándolos con bastante comida viva, incluyendo nauplios y adultos de Artemia salina, larvas negras de mosquito (pocas) y daphnia, además de comida en copos. Intentaba simular la condiciones de su área de cría, un pH de 5.5-6 sin dureza ninguna, aunque conseguir una dureza igual a cero es muy difícil incluso contando con agua muy blanda. Cada semana cambiaba el 20 % del agua, usando agua de ósmosis acondicionada con extracto de turba.

Tras un mes de semejantes lujos la pareja sufrió un increíble cambio de coloración. La cabeza del macho se volvió rojo anaranjada brillante, y el color se extendió luego sobre el cuerpo hasta la cola. Sus aletas impares se cubrieron de bandas verticales alternando marcas rojas y azules. Los bordes de las aletas dorsal y caudal se volvieron naranja y blanco. La hembra, cuyo vientre permanecía plateado, tomó también un color anaranjado en la cabeza y su cuerpo entero se aclaró con un suave sombreado rosa.

Una llamarada dorada sobre su espalda la hizo volverse más tranquila y tímida. Yo aún estaba asombrado por el pequeño tamaño de los peces, que apenas habían crecido desde que yo los tenía. La pareja comenzó a cortejarse al modo habitual de los cíclidos enanos, con la hembra formando una curva delante del macho, mostrándole su vientre brillante. El macho respondía agitándose y moviendo la cola. Tras esto la hembra escogió un maceta invertida de 10 cm de diámetro como lugar de puesta. Yo no había ensanchado el agujero de drenaje de a maceta, de forma que antes de liberarse de los huevos la hembra apenas sí podía pasar por él.

Tras un largo cortejo la hembra finalmente desovó. Ahora parecía un balón desinflado. Aunque esto no me sorprendió debido al gran número de enormes huevos que puso. Los alrededor de 70 huevos tenían casi 2.5 mm de largo y pendían de cortos filamentos del techo de la cueva. Aunque esta primera puesta no produjo alevines, las siguientes hicieron eclosión tras tres días de incubación a 27° C. Al contrario que en otras especies de cíclidos enanos, la hembra guardó a los alevines dentro de la maceta hasta que fueron capaces de nadar. Esto sucedía una semana tras nacer y los alevines tenían unos 8 mm de longitud. Se pasaban todo en tiempo picoteando entre las plantas, y parecía gustarles especialmente el musgo de Java. Los alevines eran lo suficientemente grandes como para comer nauplios, microlombrices y comida en polvo. Alimentados convenientemente y con frecuentes cambios de agua, llegaron a la madurez tras 9-12 meses.

Desafortunadamente (por razones que explico ahora), nunca pude producir los suficientes alevines como para repartir entre otros aficionados. Tas la importación original de 1987 no he vuelto a ver estos peces en los Estados Unidos. Aparecen irregularmente en las listas alemanas, pero con unos precios tan astronómicos que creo que ni los aficionados alemanes se lo puedan permitir.

Aprendí mucho durante los meses en que mimé a mis "Silverbelly". Mientras los estaba manteniendo intentaba continuamente manipular el pH usando ácido fosfórico. Añadía ácido hasta hacer bajar el pH a lo que yo quería y medía a la noche siguiente. Invariablemente el pH había vuelto a subir, así que repetía el proceso. Como yo no entendía lo que eran los tampones en aquel momento, no me daba cuenta del trajín al que sometí a mis peces cada vez que añadía ácido. Ahora admito que me los cargué en mi obsesión de mantener el pH en los niveles "correctos". Me doy cuenta de los peligros de añadir ácido si no sabes lo que estás haciendo, por mi parte creo que no voy a probar más. De hecho ahora pienso que cambiando regularmente el agua con agua de ósmosis y extracto de turba el pH se mantiene estable en niveles adecuados sin necesidad de más líos. En otras palabras, "don't worry, be happy!" El agua blanda y limpia y la comida viva son lo que realmente importa para tener éxito.

Sea o no el Nanochromis sp. "Kasangani" el mismo pez que mi viejo ídolo Nanochromis dimidiatus es, a largo plazo, irrelevante. Lo que realmente importa es la diversión que proporcionan los cíclidos enanos (todos los cíclidos en general) y las experiencias que uno puede compartir con otros aficionados. ¿O no es por esto que todos nos hemos dejado atrapar hasta el fondo por esta afición?

Referencias

  • Bleher, Heiko; 1987a; The search for Nanochromis dimidiatus, Part I Kasuku. Tropical Fish Hobbyist 36(1):54-73.
  • Bleher, Heiko; 1987b. The search for Nanochromis dimidiatus, Part II The upper Zaire. TFH 36(2):32-47.
  • Bleher, Heiko; 1987c; The search for Nanochromis dimidiatus. Part III Equator. TFH 36(3):46-67.
  • Linke, H.; 1989; The Silver-bellied Nanochromis. TFH 38(1):102-111.
  • Vierke, J.; 1979; Dwarf Cichlids. T.F.H. Publications, Neptune, NJ.

Cita

Zadnik, Kurt. (agosto 19, 2001). "¿Esto es un Nanochromis dimidiatus?". Cichlid Room Companion. Consultado en marzo 08, 2021, desde: https://cichlidae.com/article.php?id=157&lang=es.