Cichlid Room Companion

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Podría por favor el verdadero Kribensis amarillo decir presente?

Por , 1995. printer
Publicado
Kurt Zadnik, 2002

Traductor: Antón David Pérez Rodríguez (26-dic.-2002)

Clasificación: Taxonomía y filogénia, África.

(Este artículo se publicó originalmente en el Cichlid News Magazine Jul-95 pp. 06-11, Se reproduce aquí con el permiso del autor, Kurt Zadnik, y de Aquatic promotions).
Pelvicachromis sp. aff. subocellatus
Una pareja de Pelvicachromis sp. aff. subocellatus. el Kibrensis amarillo. Foto por Kurt Zadnik.

Siempre me ha divertido mantener y reproducir cíclidos enanos. Parte de esta diversión viene dada por fotografiar a mis peces y exponer mis fotos y experiencias a grupos de aficionados de todo el país. Aunque desafortunadamente este hecho me haya acarreado el cargar con el título de "experto en cíclidos enanos". Y digo desafortunadamente porque estoy completamente de acuerdo con mi abuelo, que decía que un "experto" es alguien que conoce cien maneras distintas de hacer el amor, pero que no tiene a nadie a quien poder demostrárselo. Como resultado de que me consideren "experto", frecuentemente recibo llamadas de aficionados noveles de todo el país, lo que es sólo una ventaja relativa. Es bueno porque me permite entablar relación con muchas otras personas que comparten mi interés por estos peces, pero es malo porque a menudo debo contestar a las mismas preguntas una y otra y otra vez. Una de las más frecuentes se refiere a cuáles son las diferencias entre el Pelvicachromis subocellatus (el "verdadero" subocellatus) y el conocido como "krib amarillo" (el todavía por describir Pelvicachromis sp. aff. subocellatus). El propósito del presente artículo es el de presentar a las claras cuáles son las diferencias entre estos peces muy semejantes.

Pelvicachromis subocellatus, para un gran número de aficionados a los ciclidos enanos (yo incluido), fue pasión a primera vista!

No es sorprendente el descubrir la confusión que existe en torno a estas dos formas. Aunque el krib amarillo ha sido esporádicamente importado a lo largo del tiempo, nunca ha llegado a convertirse en un habitual de la afición como el krib normal, Pelvicachromis pulcher, probablemente debido a su coloración en general grisácea. Por otra parte, el verdadero P. subocellatus ha sido importado muy raramente, aunque se le ha buscado mucho tras aparecer las fotos publicadas por Jorg Vierke en su libro "Cíclidos Enanos" en 1979. Las fotos allí publicadas mostraban un macho sexualmente inactivo y una hembra en todo su esplendor de coloración de puesta: cabeza dorada, un gran vientre rojo brillante, una aleta oral dorada y plateada y dos marcas negras, una antes y otra después de la del vientre. Para un gran numero de aficionados a los cíclidos enanos (yo incluido) fue pasión a primera vista. Como resultado de estas fotos espectaculares, los aficionados se lanzaron a la captura de cualquier pez que se pareciera superficialmente al verdadero P. subocellatus, pero casi invariablemente terminaban comprando el krib amarillo (y decepcionándose). Y no estoy diciendo que el krib amarillo tenga algo de malo; me he divertido manteniéndolo desde 1985. Pero, simplemente, si lo comparamos con el Pelvicachromis subocellatus no hay color. Los aficionados americanos tuvieron que esperar hasta finales de los 80 antes de que el P. subocellatus estuviera disponible a través de aficionados alemanes (Linke, 1988). La espera finalizó cuando "Indiana Bleher" viajó al Congo para traerlos él mismo.

Aunque superficialmente similares, hay bastantes diferencias entre ambos peces. El krib amarillo proviene del delta del Níger, y a menudo es recolectado en las mismas áreas que Pelvicahromis pulcher. Los cargamentos de esta última especie que vienen desde Lagos suelen estar "contaminados" con kribs amarillos (además de con peces de la variedad nigeriana de P. taeniatus), lo que explica que se encuentren presentes en la afición. El verdadero P. subocellatus, por el contrario, es nativo de los arroyos y estanques costeros desde Libreville (Gabón) hasta Moanda (Congo), y esta zona no ha sido comercialmente explotada desde que Pierre Brichard realizara sus exportaciones desde Kinshasa allá por los 60.

Pelvicachromis subocellatus male Pelvicachromis subocellatus female
Pelvicachromis subocellatus male Una hembra Pelvicachromis subocellatus

Arriba izquierda: Un macho Pelvicachromis sp. aff. subocellatus; Arriba derecha: Una hembra Pelvicachromis sp. aff. subocellatus; Abajo izquierda: Un macho Pelvicachromis subocellatus; Abajo derecha: Una hembra Pelvicachromis subocellatus. Fotos por Kurt Zadnik.

Por otra parte, y tal y como comenté arriba, el Pelvicachromis subocellatus y el krib amarillo no son lo mismo en lo tocante a la coloración. En el último tanto el macho como la hembra no reproductores son básicamente amarillos con una línea horizontal oscura. En época de cría el macho exhibe hileras verticales de manchas rojo y azul brillantes en las aletas impares. Los machos nunca muestran ocelos negros o dorados en el lóbulo superior de la cola, y la aleta caudal muestra sólo un fino borde rojo. Las hembras sexualmente activas tienen la cabeza dorada, un vientre rojo brillante con una marca plateada por encima y una aleta dorsal dorado clara. Las marcas antes y después del vientre son como mucho gris claras. La cola es de un amarillo traslúcido.

El verdadero Pelvicachromis subocellatus comparte el mismo patrón general, pero más intenso. Tanto el macho como la hembra sexualmente inactivos son amarillos con una línea horizontal negra. En la época de reproducción el macho muestra hileras de marcas rojas y azules brillantes en las aletas impares y ocelos negros y dorados o estrías horizontales en el lóbulo superior de la aleta caudal. La hembra sexualmente activa tiene la cabeza dorada brillante y un rojo cereza por todo el vientre. La aleta dorsal es de un dorado-plateado increíblemente brillante. Las marcas antes y después del vientre son de un negro intenso. La aleta caudal es amarillenta, a menudo con ocelos negros. Si alguna vez ves una hembra como esta comprenderás el interés del macho por desovar!

Aunque ambos alcanzan tallas similares, el Pelvicachromis sp. aff. subocellatus tiende a ser más corpulento, de cuerpo más alto y con un morro redondeado, mientras que el Pelvicachromis subocellatus tiene más apariencia de torpedo, con un morro puntiagudo, un contraste que se acentúa al comparar machos adultos. Aunque ambos peces viven en aguas similares, blandas y ácidas, el krib amarillo sólo prospera bien en aguas moderadamente ácidas (pH 6.2-7) y duras (GH de 10-15°). Es también bastante fecundo, rivalizando con el krib común en producción de alevines. Por otra parte, el P. subocellatus puede vivir en estas aguas, pero requiere un ambiente mucho más ácido (pH 5.5) y blando (<10° GH) para reproducirse con éxito. sus puestas tan solo producen de 20 a 50 alevines. estos alevines son también mucho más sensibles a la calidad del agua, y requieren muchos más cuidados que los del krib amarillo.

Ambas especies desovan de forma similar y prosperan bien en un acuario comunitario, siempre y cuando sean los peces dominantes del mismo. Prefiero mantener parejas aisladas en acuarios de 60-80 l junto con un grupito de peces escuela, tales como peces hacha, peces lápiz o rasboras. Se encuentran más a gusto en acuarios bien plantados con un gran número de posibles lugares de desove, tales como vasos de bambú, cáscaras de coco, troncos sumergidos o tiestos de barro volteados y con el agujero de desagüe ensanchado lo suficiente como para permitirle pasar a la hembra.

Ambos desovan generalmente en cuevas y forman familias monógamas donde ambos progenitores cuidan de las crías. Es mejor comenzar con un grupo de juveniles y separar de él las parejas que se formen. Los machos defienden en cuevas pequeños territorios donde las hembras son cortejadas. Las hembras se aproximan a la boca de la cueva y ejecutan una intensa danza en forma de "S" delante del macho. Este comportamiento se repite durante unos días hasta que la hembra está lista para desovar. Una vez que las hembras desaparecen en la cueva es que la puesta se acerca. Otras indicaciones de la puesta son la presencia de un ovopositor en la hembra. éstas son madres diligentes, que pasan la mayor parte del tiempo abanicando vigorosamente sus huevos, que eclosionan a las 72 h a 28° C. La hembra mueve a menudo a los alevines de un hueco en el sustrato a otro hasta que son capaces de nadar libremente (hacia los cinco días de vida). Los alevines son bastante grandes (unos 7 mm) y aceptan con gusto nauplios de artemia, microlombrices y comida seca en polvo. La hembra está constantemente vigilando los alrededores, mientras los alevines ganan peso adicional picoteando los rotíferos y otros pequeños animales presentes en el tanque. Durante este tiempo el macho defiende las áreas periféricas alrededor de los pequeños. Bajo los atentos cuidados de la madre, los jóvenes llegan a la madurez sexual hacia los 7-8 meses de vida.

Recomiendo de corazón cualquiera de estas dos especies a los aficionados a los cíclidos enanos. Y sugiero a los novatos que se inicien con el krib amarillo, más fácil de mantener. Si estás interesado en cualquiera de las dos formas, pero se te hace muy difícil el encontrarlas, plantéate el afiliarte al "Apistogramma Study Group" (ASG), un grupo de aficionados dedicados a mantener, criar y divertirse con los cíclidos enanos.

Referencìas

  • Linke, H.; 1988; New and reimported aquarium fishes - the "real one" is here; Today's Aquarium; 2/88:5-6.
  • Vierke, J.; 1979; Dwarf Cichlids; TFH Publications, Inc., Neptune, NJ.

Cita

Zadnik, Kurt. (noviembre 04, 2001). "Podría por favor el verdadero Kribensis amarillo decir presente?". Cichlid Room Companion. Consultado en marzo 02, 2021, desde: https://cichlidae.com/article.php?id=161&lang=es.