Cichlid Room Companion

Artículos

La Historia del Socolofi

Por , 2002. printer
Publicado
Rusty Wessel,

Traductor: Antón David Pérez Rodríguez (12-sept.-2003)

Clasificación: Detalles de la especie, Centro y norte -américa.

Thorichthys socolofi
(Este artículo fue originalmente publicado en el "Tropical Fish Hobbyist Magazine" Diciembre, 2001, pp. 74-80. Se reproduce aquí con permiso del autor, Rusty Wessel y TFH).

Para los que no conocéis a Ross Socolof, dejadme que os haga una pequeña introducción. Ross Socolof ha estado presente de forma activa en la afición en los últimos cincuenta años, tanto como escritor, criador, recolector, explorador, importador, exportador, aficionado y fotógrafo. Ha aportado mucho a la afición, incluyendo el ser el primero en usar poliestireno expandido (porexpan) para embalar los peces tropicales de camino a países fríos, y el primero en usar tranquilizantes para peces para sus envíos desde Sudamérica. Es miembro fundador de la American Cichlid Association y ha sido nombrado "Fellow", el más alto honor que concede la asociación, en 1973. Ha creado cuatro casas de recolección y embalaje de peces y ha introducido y reintroducido en la afición muchas especies de peces centroamericanos. Sus viajes de recolección han aparecido en varias revistas especializadas a lo largo de los años, y han reportado a la afición algunas especies nuevas como Poecilia salvatoris, Poecilia mexicana, Alfaro huberi, 'Cichlasoma' salvini, Amphilophus robertsoni, 'Cichlasoma' bocourti o Thorichthys aureus, y la lista crece y crece. Ahora mismo, a sus 75 años, sigue organizando más viajes de recolección. Y aunque es más conocido por el Pseudotropheus socolofi, un bello Mbuna bautizado así en su honor, ahora voy a hablar del otro cíclido que también lleva su nombre, el Thorichthys socolofi.

El Thorichthys socolofi fue descubierto por Ross Socolof en una expedición realizada al sureste mexicano a comienzos de los 80, y fue descrito por Robert Rush Miller en Copeia en 1984. El pez estuvo disponible para los aficionados a mediados de los 80 gracias a Ross, pero desapareció hacia mediados de los 90. Como no deja de ser un pez muy bonito, en febrero de 2000 Norm Edelen, Eric Hanneman, Joe Middleton, Charlie Pyles y yo organizamos otro viaje en su búsqueda. Afortunadamente pudimos capturarlo, criarlo y reintroducirlo en la afición

Thorichthys socolofi fue descubierto por Ross Socolof en una expedición realizada al sureste mexicano a comienzos de los 1980.

T. socolofi alcanza una talla máxima de unos 12 cm, por lo que es una excelente adquisición para un acuario. Su coloración es muy brillante y atractiva, aunque no es tan deslumbrante como su pariente el T. meeki. Posee gran cantidad de puntos azules a lo largo de todo el cuerpo. El color de fondo del cuerpo es de un agradable amarillo, y es característico el gran punto negro justo bajo la aleta dorsal. Hay otro punto negro en el opérculo. En general, es un pez atractivo e interesante.

Thorichthys socolofi tiene un área de distribución limitada al sureste mexicano. Mis peces los he recolectado en el río Mizol-Ha, cerca de Palenque, en Chiapas. Se encuentra tanto en las aguas turbias aguas arriba de la cascada del Mizol-Ha como en las cristalinas aguas de debajo. El Mizol-Ha es un bonito arroyo sombreado, de aguas rápidas. En fondo está cubierto de arena, cantos rodados y algunas piedras grandes, y carece casi por completo de vegetación. En las zonas de poca corriente el fondo está cubierto por hojas muertas y restos de troncos. El Thorichthys socolofi habita en estas zonas remansadas. Parece evitar las corrientes fuertes del centro del arroyo. La temperatura del agua es de unos 25°C pero varía ligeramente a lo largo del año. Otros habitantes del mismo medio son Xiphoporus helleri, Priapella compressa, Poecilia mexicana y Theraps coeruleus. Todos ellos cohabitarán amistosamente con el T. socolofi en un acuario. Sorprendentemente otro Thorichthys, el T. meeki, el común boca de fuego, también vive en este arroyo. No es raro encontrar dos especies de Thorichthys en el mismo medio en México, pero es preferible no juntarlas en el acuario, para prevenir hibridaciones. También se encuentran Astyanax fasciatus y Brycon guatemalensis, pero son peores compañeros de acuario debido a su agresividad y a su tendencia a morder aletas.

Mizol-ha waterfalls
Las cascadas de Mizol-Ha. Foto por Juan Miguel Artigas Azas.

La cría tiene lugar durante la estación seca (de febrero a mayo). Las parejas suelen excavar pequeños huecos en el fondo, exponiendo pequeñas piedras en el proceso. Los huevos adhesivos son depositados sobre esas rocas y tanto el macho como la hembra defienden el nido. Generalmente los machos son algo mayores que las hembras, que poseen además manchas más pronunciadas en la parte baja de la aleta dorsal. Los machos son los primeros en abandonar el nido cuando se acerca algún peligro (una persona con gafas de bucear, o una mano en el acuario). La hembra es mucho más valiente y permanece más tiempo sobre el nido, aunque al final acabe huyendo también. Los territorios de las parejas reproductoras son bastante pequeños, y no es raro observar varias parejas a escasa distancia unas de otras, tanto en la naturaleza como en el acuario. Los padres mantienen a los alevines cerca del nido durante varias semanas, hasta que son lo suficientemente grandes como para valerse por sí mismos y esconderse entre las rocas o las hojas del fondo; aproximadamente pasado un mes del nacimiento. Las agresiones son raras, excepto en el caso en que un macho territorial intenta atraer a una hembra a su territorio, pero incluso en este caso nadie resulta dañado.

Mantener Thorichthys socolofi en el acuario es bastante sencillo, siempre que se les proporcione el mantenimiento adecuado. Dado que son especies de río agradecen que los cambios parciales sean frecuentes y abundantes. La temperatura podemos mantenerla entre 24 y 27° C; una temperatura demasiado alta durante bastante tiempo provoca deformidades en estos peces. La dureza y la acidez exactas del agua no son muy importantes, basta con que sea ligeramente dura y alcalina. Se reproducen con facilidad, pudiendo criar a partir de los diez meses de vida, y tampoco necesitan acuarios monstruosamente grandes. Siempre y cuando sus compañeros de acuario sean pacíficos estos peces desarrollan maravillosos filamentos en las aletas impares. En reglas generales hay muy poco dimorfismo sexual, con la excepción del mayor colorido oscuro de la aleta dorsal de la hembra. Como en casi todos los cíclidos, los machos son generalmente algo más brillantes, grandes y agresivos, y tienen el vientre más plano.

Micas falls
Thorichthys socolofi en el acuario de Rusty Wessel. Foto por Rusty Wessel.

Uno de los rasgos más característicos de todos los Thorichthys es el ocelo del opérculo branquial. esta mancha negra imita un ojo y, cuando el pez extiende los opérculos, da la impresión de ser un pez mucho mayor y posiblemente más agresivo del que es en realidad. esta costumbre de extender los opérculos se da con mayor frecuencia en el cortejo y cuando los peces defienden un territorio. A partir de mi experiencia considero que lo mejor es instalar un grupo de juveniles de Thorichthys socolofi (8-12) en un acuario de 100-150 litros hasta que crecen. Con un poco de suerte se formarán varias parejas que en un acuario mayor iniciarán el proceso reproductivo sin estorbarse mucho entre ellas. El fondo del acuario debe estar lleno de rocas y arena. A los Thorichthys les encanta excavar, lo que les hace ser incompatibles con un acuario plantado, aunque las plantas duras sobrevivirán a las atenciones de los peces. Los adultos son muy pacíficos en comparación con los otros cíclidos centroamericanos; las peleas entre ellos son algo muy extraño.

El cortejo comienza cuando el macho selecciona un territorio en el acuario. Durante un periodo de algunos días o incluso semanas, el macho mueve sus aletas intentando atraer a alguna hembra a su nido. La coloración de los peces se intensifica y aparece una agradable banda negra en el cuerpo de cada uno. Finalmente la hembra pone entre 75 y 125 huevos sobre el fondo del acuario o una roca cualquiera. Ambos padres vigilan la puesta, y bajo su atenta mirada los huevos hacen eclosión pasados cinco días, y los alevines nadan tres días más tarde (dependiendo de la temperatura del agua). Una vez que ya nadan libremente los alevines se alimentarán con fruición con nauplios de artemia e incluso alimento seco muy machacado. Normalmente dejo los alevines con los padres, pues suelen cuidarlos maravillosamente bien. Los otros ocupantes del acuario son ahuyentados del lugar de puesta y los alevines acaban creciendo y dispersándose. Generalmente los Thorichthys nunca se comen sus alevines, pero la superpoblación puede hacer que algunos de ellos abandonen el grupo. Si varias parejas desovan a la vez, cosa bastante habitual, pasados treinta días habrá un montón inmanejable de alevines nadando a sus anchas por todo el acuario. éstos son sin embargo bien tolerados por los adultos, e idealmente pueden ellos crecer y acabar criando junto a sus padres.

Thorichthys socolofi
Una hembra de Thorichthys socolofi en el Rio Tulija, Chiapas, cuidando sus alevines bajo la hoja sumergida. Foto por Juan Miguel Artigas Azas.

Así que ahora ya sabes cómo se cuida este bonito e interesante pez, y también sabes algo más del hombre que le cedió su nombre. Espero haberte animado a que lo mantengas tú mismo. Confía en mí, no te arrepentirás. Quisiera hacer una mención especial a mis compañeros de recolección y a Juan Miguel Artigas Azas.

Cita

Wessel, Rusty. (abril 07, 2002). "La Historia del Socolofi". Cichlid Room Companion. Consultado en abril 01, 2020, desde: https://cichlidae.com/article.php?id=165&lang=es.