Cichlid Room Companion

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Reproducción de Neolamprologus gracilis

Por , 2003. printer
Publicado
Dan Woodland, 2001

Traductor: Antón David Pérez Rodríguez (13-feb.-2003)

Clasificación: Mantenimiento en cautiverio, Lago Tanganyika.

Neolamprologus gracilis, Enfrentándose a introsus extendiendo sus aletas y opérculos. Pez y Foto por Dan Woodland
(Este artículo fue originalmente publicado en "Cichlid News magazine" Aquatic promotions, Vol. 11. No. 3, Julio 2002; pp. 30-34; Se reproduce aquí con el permiso del autor Dan Woodland y Aquatic Promotions).

Hace muchas lunas.

Conocí los peces de la tribu de los Lamprologini por primera vez en 1987. Recien casado y viviendo en un nuevo apartamento estaba desesperado por volver a mantener cíclidos como hacía en mis años de instituto. Andando por una tienda de animales cerca de mi casa vi algo que no había visto nunca, Lamprologus (ahora Neolamprologus) palmeri, del lago Tanganyka. Estuve observándolos un rato y después me fui, pero cada pocos minutos volvía ante este acuario. No podía sacarme de la cabeza a estos simpáticos cíclidos, así que compré seis de ellos. Tenían un cuerpo esbelto, con una fina banda azul clara en las aletas. La dorsal y anal eran largas y se extendían con un filamento. Los extremos en puntas de la aleta caudal formaban una lira; pudiendo ser estas prolongaciones tan largas como todo el cuerpo del pez (Konings and Dieckhoff, 1992). En Neolamprologus palmeri, el contraste de colores en cada una de las escamas les daba una apariencia moteada en sus flancos. Su ojos brillantemente coloreados de azul claro y la alargada boca con afilados dientes caracterizan su cabeza. Era un pez muy atractivo. Su elegante apariencia y movimientos gráciles me hacían dudar de que realmente fueran cíclidos. Siendo un novato con los cíclidos, empecé a buscar información sobre mis nuevos peces leyendo en libros y hablando con aficionados que se reunían en el club local de cíclidos, del que me había hecho nuevo miembro. Poco sospechaba entonces que acabaría convirtiéndome entonces en uno de esos "ciclidiotas" como ahora nos denominamos a nosotros mismos. Un ciclidiota hace casi lo que sea para conseguir, mantener y reproducir miembros de esta familia de peces llamada Cichlidae. No podía estar más satisfecho de haber encontrado ese anuncio del club en la tienda mientras compraba mis nuevos cíclidos. Estaba abrumado por la cantidad de información que la gente del club poseía. ¡Ojalá hubiera sabido entonces cuánto me iba a involucrar en el mantenimiento de los cíclidos y la cantidad de variedades que existían!

Estaba abrumado por la cantidad de información que la gente del club poseía

No encontré cosas demasiado específicas en los libros, con la excepción del libro de Axelrod sobre los cíclidos de los lagos del Rift (1979), donde aprendí como fue la formación de los grandes lagos del Rift en el este de áfrica, así como otras informaciones de interés sobre mis nuevos amigos con aletas. Aprendí que las especies del grupo de los Neolamprologus son polígamas, que se reproducen en grupos, poniendo sus huevos en cuevas y grietas entre las rocas. También leí que son tranquilas y relativamente fáciles de mantener.

Siendo mi primera experiencia con Neolamprologus no sabía lo que me esperaba, ni si se iban a reproducir o no y cuándo ocurriría ésto. Los puse en un acuario de 30 galones (120 l aprox.) con muchas rocas y algunas plantas de plástico. Un día vi algo que se movía rápidamente y se escondía tras una roca. En primer lugar pensé que se trataba de alguna partícula en suspensión en el agua, pero de repente me di cuenta que había un patrón en los movimientos. Cuando me di cuenta de que se trataba de alevines inmediatamente inicié un cultivo de Artemia salina para alimentarlos. Estaba emocionado. Mi primera reprodución y no tenía a nadie para enseñárselos porque mi mujer trabajaba en un turno de tarde. Empecé a alimentar los alevines echando los nauplios de Artemia por uno de los tubos del filtro de placas de fondo. Para ello puse el tubo en un sitio estratégico y cuidadosamente introduje los nauplios por el mismo. El agua y la comida fluían por el tubo, a través del acuario, rodeando a los alevines con miles de pequeños y apetitosos bocados. Estaba fascinado observando a los alevines capturar a sus presas a media altura con rápidos movimientos de caza. No sabía cuántos alevines había hasta que empecé a alimentarlos. Salían desde cada recoveco de la roca. Los alimentaba dos veces al día, pero pronto pensé que estos pequeños seres vivos se las arreglaban en la Naturaleza sin la intervención humana, así que decidí dejar que los padres se ocuparan de ellos. ¡Entonces empezó la verdadera diversión!.

Avance rápido

Pareja de Neolamprologus gracilis
Pareja reproductora de Neolamprologus gracilis en el acuario. Peces y Fotos por Dan Woodland.

Afortunadamente mi educación y experiencia con los peces de la tribu de los Lamprologini no se acabaron en 1979. En los años siguientes he ido encontrando gran cantidad de información en nuevos libros y a través de conversaciones con amigos, aficionados y exploradores como Ad Konings. En 1990 me encontraba sentado en el mayor de los asombros cuando atendía a su presentación sobre los cíclidos de los lagos del Rift en la convención anual de la Asociación Americana de Cíclidos en Chicago, Illinois. Después de la presentación tuve la oportunidad de encontrame con él y preguntarle en persona mis dudas. En ese momento supe que me había enganchado para toda la vida.

Mi última incursión dentro de los Lamprologini es Neolamprologus gracilis. Se parece mucho al Neolamprologus palmeri que tuve hace tantos años, aunque es diferente y fácilmente distinguible de los otros miembros del complejo del Neolamprologus brichardi. Neolamprologus gracilis es bastante similar al Neolamprologus palmeri descrito anteriormente, ya que ambos carecen de la mancha oscura en el opérculo detrás del ojo; Konings (1992) considera a Neolamprologus palmeri como una variedad de N. gracilis. Sin embargo cada uno de estos peces tiene una fina línea azulada - blanquecina debajo de los ojos, similar en su perfil a la forma del opérculo. Los ojos son azul claro con una estrecha línea blanca que divide al iris en dos partes.

Los peces que compré fueron recibidos en un envío de un criador de Utah. Compré un grupo grande, quedándome seis y repartiendo los otros entre otros aficionados. Neolamprologus gracilis se encuentra cerca de Kampamba en Zaire y en el centro de Tanzania, cerca de Kibwesa (Konings, 1993). Neolamprologus brichardi, que es la especie que da nombre al complejo que incluye a N. gracilis y N. palmeri es conocido como la "Princesa de Burundi" (Konings, 1993), una denominación perfecta para esta elegante belleza.

Konings (1992) considera a Neolamprologus palmeri como una variante de N. gracilis

En un esfuerzo por crear un acuario comunitario del Tanganyka puse los seis N. gracilis en un acuario de 450 litros con dieciséis Tropheus moori "moliro", seis Lamprologus caudopunctatus "red-fin" y tres Lamprologus moori. Puse numerosas macetas, y rocas tanto sólidas como perforadas sobre un sustrato hecho con una mezcla de 90 por ciento de arena y 10 por ciento de arena de coral machacada. Poco después encontré a un N. gracilis "viviendo" dentro de un filtro de esponja que había dejado dentro del acuario después de haber pasado a una filtración basada en bombas. Era un acuario con demasiada agitación, así que cambié los Tropheus y L. moorii a otro sitio porque nadie estaba reproduciéndose. Una vez que hice ésto casi instantáneamente encontré crías de N. gracilis. Entonces me di cuenta de que habían estado reproduciéndose continuamente, pero sus crías habían sido devoradas por sus carnívoros compañeros de acuario. Son peces muy elusivos y eligen para reproducirse lugares difíciles de observar. Observando más cuidadosamente me di cuenta de que habían puesto los huevos en el agujero de una roca y después habían transportado los alevines al tubo del antiguo filtro de esponja para dejar que los mayores cuidaran a sus nuevos hermanitos. Tanto durante como tras la puesta el macho se exhibe ante la hembra e intenta que ésta se mantenga próxima al lugar de desove. Según camada tras camada de alevines surgía para luego desaparecer, empecé a pensar que había algo raro. Mientras todo esto sucedía había añadido al acuario un gran pleco (30 cm) y dos botia payaso (Botia macracantha) también de gran tamaño. Como necesitaba perforar el acuario (para conectarlo a mi sistema centralizado de cambio de agua) pude sacar el pleco y las botias, y se acabó la desaparición de las crías de N. gracilis, parece que estos peces estaban acabando con ellas por la noche cuando los padres estaban dormidos.

Hembra con crías de Neolamprologus gracilis
Neolamprologus gracilis macho protegiendo su territorio en acuario. Pez y Foto por Dan Woodland.

Después de que las cosas se tranquilizaran, tres de los N. gracilis se separaton del grupo de seis, forzando a los tres restantes al "exilio" (anteriormente los seis peces estaban juntos en la misma zona del acuario). Cuando los peces expulsados intentaban entrar en el área guardada por el otro trío era inmediantamente perseguido, y con el tiempo se creó una zona desmilitarizada entre los dos grupos. Mientras ninguno cruzaba la zona desmilitarizada todo se desarrollaba con tranquilidad. Si uno de los exilidados entraba en eta zona inmediatamente era amenzado, normalmente por el macho del trío residente, y forzado a volver al otro lado de la zona. Para ser un pez de movimientos tan elegantes, podían ser rápidos y convincentes. Cuando se produce un encuentro cada pez exhibe sus aletas y abre sus opérculos de manera amezanate, mientras agita su cuerpo frente al intruso. Después de unos cortos e intensos segundos, el exiliado se retira y las cosas vuelven a la normalidad. Yo he llegado a ver a un alevín de 1 cm ganar un encuentro contra uno de los exiliados, por supuesto que su padres se encontraban muy próximos a él. Además si un intruso entraba en el territorio y era descubierto más tarde era acosado sin cesar hasta que se movía al otro lado de la imaginaria línea desmilitarizada.... o de lo contrario sufría las consecuencias. En una de estas ocasiones uno de ellos cruzó los límites repetidamente durante una de mis sesiones fotográficas. Al día siguiente descubrí que había sido asesinado.

He visto peces de medio centímetro atacar a los intrusos defendiendo a sus diminutos hermanos y hermanas

Volviendo al tema de los alevines - y esto se aplica a todas las especies del complejo brichardi - he visto a individuos de cuarto de pulgada (0.6 cm) atacar a los intrusos para defender a sus diminutos hermanos y hermanas. Es interesante que los padres parecen confiar a las crías de mayor edad el cuidado de los jóvenes, para poder dedicarse ellos a la defensa del territorio y a la procreación. Incluso he visto a crías de un cuarto de pulgada (0.6 cm) salir disparados desde sus escondites para atacar a un Lamprologus caudopunctatus diez veces mayor. Esta vez lo sorprendente era que mamá y papá estaban lejos ¡y el N. caudopunctatus se retiró de todas formas!

De manera rutinaria suelo echar quistes descapsulados de Artemia en el acuario y observo cómo se alimentan los peces. Lo hacen de la misma manera que lo hacían los N. palmeri. hace ya tantos años. Incluso los adultos comen esta diminuta comida a media altura de la columna de agua. Cuando no hay comida suspendia en el agua los he visto alimentarse picoteando el sustrato o la superficie de las rocas.

Desde que empecé con N. palmeri, he mantenido Neolamprologus brichardi, N. leleupi, N. sp. "nkambe", Lamprologus tetracanthus, L. tretocepahlus, L. moori, y muchos más, siendo cada nueva experiencia tan satisfactoria como la anterior!

Como conclusión, si usted tiene la oportunidad de adquirir Neolamprologus gracilis o uno de sus parientes, le sugiero que lo haga. Estos son algunos de los cíclidos del Tanganyka más atractivos, y no requiern un volumen excesivamente grande. Yo solía mantener una pareja en un acuario de 40 litros aproximadamnte con una concha marina para que se escondieran y se reprodujeran, pero recuerde que son cíclidos de todos modos, y por tanto de naturaleza agresiva.

Neolamprologus gracilis female with fry
Neolamprologus gracilis hembra y sus crías en acuario. Peces y Foto por Dan Woodland.

Una pista

... para su club acuariófilo local. Si le gusta mantener peces tropicales, especialmente cíclidos, plantéese apuntarse a un club acuariófilo local, la mayoría de las ciudades tienen uno o dos de ellos. La cantidad de información a la que puede acceder en estos clubes es inimaginable. Si ya es un miembro de un club y se encuentra con un nuevo o joven miembro en la siguiente reunión, preséntese y ofrezca a esta persona compartir sus conocimeintos para que pueda llegar a satisfacer sus deseos de mantener y estudiar estos maravillosos peces. Además, la suscripción a revistas especializadas como Cichlid News Magazine donde los aficionados comparten sus experiencias es también de gran valor!

Bibliografía citada

  • Axelrod, H. R.; 1979; Rift Lake Cichlids; TFH Publications, Neptune City, NJ.
  • Konings, A. and H. W. Dieckhoff; 1992; Tanganyika Secrets; Cichlid Press, St. Leon-Rot, Germany. 207 pp.
  • Konings, A.; 1993; The Neolamprologus brichardi complex; Pp. 6-13 in: The Cichlids Yearbook, vol. 3. (A. Konings, ed.); Cichlid Press, St. Leon-Rot, Germany. 96 pp.

Referencias (3):

Cita

Woodland, Dan. (febrero 05, 2003). "Reproducción de Neolamprologus gracilis". Cichlid Room Companion. Consultado en diciembre 05, 2019, desde: https://cichlidae.com/article.php?id=175&lang=es.