Cichlid Room Companion

Artículos

En Búsqueda del Fenestratus Rosa

Por , 1996. printer
Publicado
Don Danko, 2000

Traductor: Antón David Pérez Rodríguez (10-mar.-2003)

Clasificación: Distribución y conservación, Centro y norte -américa.

" Desde que Antonio Hernández Rolón (1984) reporto la presencia de esta rara forma oligomelánica de Paratheraps fenestratus del lago Catemaco, un lago cráter en Veracruz [México], Yo decidí que tenia que conseguir de esta rareza rosa, pero como podría obtenerlos? "

(Este artículo fue originalmente publicado en el "Cichlid News magazine" Aquatic promotions, Vol. 1. No. 3, Julio 1992; pp. 7-9. Se reproduce aquí con permiso del autor, Don Danko y de Aquatic Promotions).
Lago de Catemaco, México, hogar del Paratheraps fenestratus rosa. Foto por Don Danko.

Desde que Rolón (1984) informó de la existencia de una rara forma oligomelánica de Paratheraps fenestratus en el lago Catemaco, un lago cráter de Veracruz, México, supe que tenía que conseguir algunos ejemplares de esa rara belleza rosa. Pero, ¿cómo iba a conseguirlos?

Durante mi primer viaje de recolección a México en abril de 1987, el pensamiento del fenestratum rosa ocupaba toda mi mente, ¡tenía que ir a Catemaco! Por desgracia, la falta de tiempo y la distancia de este lugar al sitio en que yo estaba pescando (la cuenca del Pánuco) me hicieron desistir del empeño. Aunque volví a Cleveland con varias especies nuevas, incluyendo Herichthys bartoni, H. pantostictus y algunas variedades de H. labridens, no estaba del todo feliz por no haber podido ir a Catemaco.

Finalmente, tres años más tarde, durante un viaje al Itsmo de Tehuantepec en mayo de 1990, pude realizar mi sueño. Acompañado por mi buen amigo y entusiasta compañero Juan Miguel Artigas Azas, de San Luis Potosí, una bonita ciudad al norte de la Ciudad de México, pude visitar el río Grande en Matías Romero, en la zona superior de la cuenca del Coatzacoalcos (SO de México). Aquí recolectamos Thorichthys callolepis, Thorichthys helleri, 'Cichlasoma' salvini, Paratheraps zonatus, Paraneetroplus bulleri, y Vieja regani. Mis favoritos, por supuesto, o no sobrevivieron (como T. callolepis) o fueron increíblemente difíciles de pescar (como P. bulleri).

Thorichthys callolepis es una adorable especie del género Thorichthys con preciosas estrías azules y rojas en el vientre. Por otra parte, es el único Thorichthys que carece de la gran mancha negra del opérculo. El Paraneetroplus bulleri es una especie reófila, rápida como un rayo que se mueve por entre los rápidos con la facilidad con que un esquiador olímpico realiza un descenso. No me extraña que este velocista sea desconocido en la afición. después de pescar en Coatzacoalcos nos dirigimos al oeste, deteniéndonos en los afluentes orientales del Papaloapán, el siguente gran río hacia el oeste. Aquí capturamos algunos 'C.' salvini bellamente coloreados, un Thorichthys al que a falta de un nombre mejor llamaremos "East Papaloapán Thorichthys", la abundante variedad de río de Paratheraps fenestratus y uno de los premios gordos del viaje, Paraneetroplus nebuliferum, otra especie de rápidos similar a su pariente el P. bulleri.

El agua del lago era caliente y turbia, haciendo la exploración con visor imposible

Y finalmente llegamos al lugar donde vive el fenestratum rosa, sujeto principal de este artículo. El lago Catemaco, un bello lago cráter con algunas islas y vegetación tropical, es realmente un lugar inolvidable. Tiene ocho km de ancho y 11 de largo, y está situado en un crater volcánico a 338 m s.n.m. (Artigas, 1992). Yendo desde el sur por la carretera 180, la autopista sube considerablemente en unos pocos kilómetros, señalando la llegada inminente a la ciudad de Catemaco, a orillas del lago. Una vez llegados nos dirigimos al lago para nadar y pescar a lo largo de la orilla suroeste, en las propiedades de una familia local. Las aguas del lago son cálidas y bastante turbias, por lo que no se puede bucear. Comenzamos pescando con redes de 1.50 y 1.80 m, que es lo que siempre usamos de primero. La recolecta fue bastante dificultosa e improductiva por varias razones. Primero porque los cíclidos nativos frecuentan areas de rocas volcánicas de fondo accidentado. Nuestras redes solían engancharse entre las piedras, por lo que teníamos que bucear para liberarlas. Y así, desde luego, no atrapamos nada. Segundo porque el lago es muy amplio, lo que complica los esfuerzos de captura. Y tercero porque la temperatura del agua aumenta muy rápido a medida que se alza el sol, con lo que los peces se mueven a zonas más profundas y frías. Por suerte pudimos colocar algunas de nuestras redes aguas adentro con la ayuda de las canoas de algunos pescadores locales.

Paratheraps fenestratus Catemaco Paratheraps fenestratus rosa
Paratheraps fenestratus rosa Paratheraps fenestratus rosa

Arriba izquierda; Paratheraps fenestratus de Catemaco, coloración normal, en el acuario de Juan Miguel Artigas Azas. Arriba derecha;Paratheraps fenestratus de Catemaco, coloracióm rosada. Abajo izquierda; Una hembra rosa de Paratheraps fenestratus cuidando sus huevcillos en el acuario. Abajo derecha; Un macho de Paratheraps fenestratus en el acuario. Fotos por Don Danko.

A pesar de todas estas dificultades, conseguimos capturar ejemplares de entre 10 y 15 cm tanto de la forma normal como de la oligomelánica del P. fenestratus lacustre. Estos peces se diferencian bastante del P. fenestratus de río. La forma lacustre evolucionó al verse aislada de la de río por la formación del lago. Probablemente sea una nueva especie, y se diferencia del de río en su perfil de pendiente mucho más suave y en los labios bastante más gruesos. Además, en el P. fenestratus de río no se da la forma rosa. Según nuestros resultados de pesca, la forma de coloración normal parece abundar mucho más que la rosa en el lago. Por otra parte, todos los peces que pescamos eran demasiado grandes como para llevármelos de vuelta a Cleveland, por lo que se quedaron en casa de Juan Miguel, dándome un nuevo motivo para volver a Catemaco.

Volví en abril del siguiente año, tras haber estado pescando en el norte de Oaxaca. En esta ocasión Juan Miguel pudo capturar alevines de una pareja reproductora de color normal. Esperábamos que algunos de los alevines al crecer mostraran ser de la variedad rosa, pero esto no ocurrió. Aunque los alevines, ahora de 10-12 cm, se desarrollan muy bien, ninguno parece tener ganas de cambiar de color. Parecía que nunca iba a conseguir mi propósito de obtener peces rosas.

Por fin se curó mi pena de la manera más extraña. Lo que no llegué a capturar en México acabé encontrándolo en Cleveland. Un día, visitando una tienda de mascotas local, distinguí dos subadultos de fenestratum rosa en un gran acuario de exhibición. Habían sido comprados a un criador de Florida, y el dueño de la tienda no sabía de dónde venían. ¡Imaginaos la cara que se me quedó, después de dos viajes infructuosos al lago! Resultó que aquellos dos peces eran descendientes de un lote de peces silvestres recolectados por Don Conkel algunos años antes. Sin embargo, los dos peces eran hembras, y el drama de no poder criarlos se alargaba. Afortunadamente, algunos meses más tarde, un amigo mío me consiguió un macho en otra tienda del área de Cleveland, que se emparejó enseguida con una de mis dos hembras. Tras un par de intentonas fallidas, tuve dos puestas exitosas. La puesta tiene lugar tras un largo cortejo acompañado de trabazones de mandíbula y un patrullar incesante de los posibles lugares de puesta. El sitio escogido en ambas puestas fue una maceta tumbada de lado, en la que pusieron 200-300 huevos. éstos eclosionaron tras cuatro días a 27° C, y los alevines nadaban en otros cinco. Los alevines eran mayores que los de otras muchas especies de 'Cichlasoma' y aceptaron con gusto nauplios de artemia. Ahora miden casi 1 cm y están creciendo rápidamente. Aunque no estoy muy seguro de la talla máxima de este pez, todos los que he pescado eran de 18 cm o menos.

Tras haber visitado Catemaco y haber criado al fenestratum rosa, se puede decir que he colmado mis ansias respecto a este inusual cíclido. Misión completa; toca ahora dedicarse al Paraneetroplus nebuliferum y al Thorichthys callolepis, ¡espero que el éxito no tarde otros diez años en llegar! La verdad, parece que el trabajo de un ciclidófilo no se acaba nunca...

Paratheraps fenestratus del sistema del Río Papaloapan, una especie ampliamente distribuida. Foto por Don Danko.

Referencias

  • Artigas Azas, J. M.; 1992. Rare Jewels of the Tehuantepec Isthmus: Cichlasoma Power! Bulletin of the Cichlasoma Study Group, vol. 11, no. 3:6-15.
  • Rolón, A. H.; 1984. A Pink Form of Cichlasoma fenestratum. Buntbarsche Bulletin 102, Journal of the American Cichlid Ass'n, Inc., pp. 8-10.

Cita

Danko, Don. (agosto 22, 1996). "En Búsqueda del Fenestratus Rosa". Cichlid Room Companion. Consultado en enero 25, 2021, desde: https://cichlidae.com/article.php?id=23&lang=es.