Cichlid Room Companion

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Una guia para acuaristas sobre Neolamprologus brevis

Por , 1997. printer
Publicado
Ad Konings, 2012

Traductor: Manuel Zapater Galve (27-may.-1996)

Clasificación: Mantenimiento en cautiverio, Lago Tanganyika.

" Una guía para mantener y reproducir exitosamente este fascinante conchícola enano de las zonas arenosas del lago Tanganyika "

Neolamprologus brevis
Pareja de Neolamprologus brevis, hembra en la parte inferior, Isla de Karilani, Tanzania. Photo by Ad Konings.
(Este artículo fue publicado originalmente en Buntbarshe Bulletin, Boletín de la Asociación Americana de Cíclidos; 1980, número 77. Se reproduce aquí con la autorización del autor: Ad Konings).

Como un aficionado a los cíclidos, me encuentro en la afortunada situación de poder trabajar los sábados en la tienda más grande de Holanda. Como tal, también puedo visitar a los importadores alemanes, un país en el cual están muy interesados en estos peces.

Una vez, mi jefe (otro fanático de los cíclidos) y yo estábamos visitando un importador cerca de Dortmund, Alemania, nos encontramos con un acuario lleno de unos cíclidos bastante pequeños, que parecían ser juveniles de alguna especie del lago Tanganyka. Los peces no estaban en absoluto desprovistos de atractivo, a pesar de que no estaban alojados en condiciones óptimas, un problema que se da siempre cuando hay que manejar un número demasiado grande de peces. Estos en particular tenían un bonito reflejo azul-purpúreo y el borde de las aletas anal y dorsal era azul claro, y como aspecto más llamativo, una gran mancha negra sobre el opérculo. Fascinados como estábamos por estas pequeñas criaturas, decidimos que debían ser nuestros.

Lo primero que hicimos fue preguntar por el nombre, porque aunque me eran familiares, no lo sabíamos. Nos dijeron que se trataba de Neolamprologus ocellatus. Bueno, eso hizo despertarse algunos recuerdos. El importador nos dijo que con 4,5 cm los machos y 3,0 las hembras, ¡ya eran adultos!. Los juveniles que veíamos eran la primera descendencia de padres salvajes. Estábamos tan emocionados que aquel hombre podía haber pedido cualquier precio por ellos y eso fue más o menos lo que hizo. Al final, pudimos comprar ocho, cuatro de cada sexo, siendo los machos casi el doble que las hembras.

Como se trataba de peces que ocupan conchas vacías de caracoles, las conchas originales del lago Tanganyka también fueron incluidas. Estas conchas son de Neothauma, de tres a cuatro cm de diámetro. (Según Brichard. Los caracoles del género Neothauma son la dieta favorita del bonito y muy común Synodontis multipunctatus. Además, debido a la alta concentración de calcio y al pH del agua, las conchas no se disuelven lentamente tras la muerte del caracol, como pasaría en aguas más ácidas, sino que acaban incluidas en calcita. Estas conchas ruedan por las pendientes del lago, hasta que caen en depresiones donde se acumulan y son utilizadas por algunas de las diminutas especies de peces. Randy Crout) Mientras conducíamos de regreso a casa, decidimos que cada uno se llevaría cuatro de ellos. Una de las primeras cosas que hice después de poner a los peces en un acuario de 76 litros fue buscar toda la información que había sobre ellos en la literatura que tenía a mano.

No había prácticamente nada. Solo en el libro de Pierre Brichard sobre los peces del lago Tanganyka encontré una breve descripción y una fotografía, que había recordado vagamente cuando estábamos en Alemania. Sin embargo no descubrí nada sobre su comportamiento, necesidades alimenticias u otros requisitos que tuvieran. Obviamente, si quería averiguar algo sobre estos cíclidos debería observarlos atentamente, y eso fue lo que hice. Ahora, después de haber estado observándolos durante seis meses, puedo decir que tienen un comportamiento tan extraordinario y único a la vez, que no me queda más remedio que intentar describirlo.

Ciertamente no son remilgados a la hora de comer, aunque tienden a rechazar la comida en escamas. Su gran boca, orientada hacia arriba indica que se trata de un carnívoro, que atacará a todo aquello que pueda ser tragado. Yo los alimento con copiosas raciones de larvas de mosquito, que son consumidas en cinco a diez minutos, Artemia salina, Mysis vivas y congeladas, Daphnias vivas y congeladas y carne de pollo picada. Considerando la cantidad de comida que pueden ingerir, me recuerdan a peces de talla diez veces superior. Comen con tal voracidad que muerden mis dedos cuando estoy distribuyendo la comida en el acuario. También los muerden cuando limpio el tanque y me acerco demasiado a su territorio; imaginen un pez de 4,5 cm (1.8 pulgadas) atacando una mano cien veces más grande que él.

Pronto descubrí que no son agresivos solo frente a los intrusos, sino también con los de su propia especie. Mientras estaban en el acuario del importador parecían bastante pacíficos, por lo que decidí poner las cuatro conchas de caracol muy próximas entre sí en el tanque. Sin embargo, tan pronto como los dos machos se encontraron, abrieron sus bocas y uno de ellos fijó su boca sobre la mandíbula superior del segundo, mientras este último se enganchaba a la mandíbula inferior del primero. Entonces empezaron a usarse alternativamente como un martillo, golpeando al oponente contra la arena. Estos primeros cinco minutos que pasé observando a mis nuevas adquisiciones hicieron que mi sueño de llegar a reproducirlos pareciese de lo más improbable.

Neolamprologus brevis pair
Neolamprologus brevis pair, Cameron Bay, Zambia. Photo by Ad Konings.

Inmediatamente después de ver el combate descrito anteriormente, separé las conchas tanto como pude, para que cada pez pudiera tener su propia concha y territorio. Después de una semana, parecía que una de las hembras era perseguida por los demás, así que decidí retirarla. Quizás hubiera sido mejor retirar un macho, pero en ese momento no estaba seguro si la única diferencia entre los sexos era el tamaño. Además, mis dudas sobre esta diferencia, estaban reforzadas por el extraño comportamiento de las hembras (que será descrito más adelante).

Ni siquiera estaba seguro del nombre de mis ocupantes de conchas. La foto mostrada en Peces del lago Tanganyka (pag. 213) por Pierre Brichard, refleja un N. ocellatus como un pez con rayas verticales hacia la parte caudal del cuerpo, mientras que mis peces nuca había mostrado rayas. Además, las bocas de mis peces no estaban tan inclinadas como las del pez retratado. A pesar de todo, cuando conté las escamas y radios de las aletas dorsal y anal, la única especie que se adaptaba a mis números era N. ocellatus. Por lo tanto, hasta hace muy poco tiempo creí que mis peces eran N. ocellatus, pero entonces conseguí a los verdaderos N. ocellatus. Estos peces recientemente adquiridos se parecen mucho más a los de las fotografías del libro de Brichard y en los números 68 y 73 del BB.

Además, cuando conté los radios de las aletas en estos nuevos peces, me dieron los mismos valores que para los peces que son el objeto de este artículo. Pero, entonces, ¿cuál era el nombre de mi pez?. Según las características de entre otras cinco especies que había escogido, solo una tenía un mayor número de rastrillos branquiales (las protrusiones que eliminan las partículas de comida del agua que pasa a través de las branquias). Por lo tanto, tenía que contar el número de rastrillos branquiales. Si se considera el tamaño de estos peces se puede entender mi sorpresa cuando fui capaz de contar un gran número de éstos después de abrir el opérculo con mucho cuidado.

El verdadero N. ocellatus no tiene más que de cinco a ocho rastrillos branquiales, L. signatus tiene de cuatro a cinco, mientras que N. brevis tiene de 18 a 21. Como fui capaz de detectar y contar a ciencia cierta por lo menos 15 de ellos, la conclusión lógica es que se trataba de N. brevis.

Otra característica importante de N. brevis es su color cuando están asustados, es completamente bronce con una mancha negra en la cabeza (entre los ojos y hasta el final de la mandíbula superior) y sobre la aleta anal en la parte dorsal del cuerpo hay otra mancha negra. La zona ventral por encima de la aleta anal sigue azul-púrpura.

Neolamprologus brevis
Neolamprologus brevis, Cape Tembwe, Congo. Foto por Ad Konings.

El día después de poner a mis N. brevis en su acuario, me di cuenta de que las conchas estaban completamente cubiertas de arena, con la excepción de la abertura. Preguntándome como estos pequeños peces podían realizar este "enterramiento", saqué algunas de las conchas y las puse encima del montículo de arena, entonces esperé. Lo que vi fue una demostración pura de instinto, estaban tan ansiosos por enterrar sus conchas que empezaron inmediatamente a echar arena sobre ellas, pero no con la boca, sino de un modo muy particular. Abrían su boca casi 180 grados (¡!) y ponían su mandíbula inferior dentro de la arena, en dirección opuesta a la concha. ¡Entonces intentaban bucear dentro de la arena! Haciendo esto, la cola se agitaba vigorosamente, causando un gran chorro de arena que caía sobre la arena. Cualquier granito de arena que cayera sobre la abertura era retirado con la boca. En unos treinta minutos, las conchas estaban escondidas de nuevo y los N. brevis volvían a tener su nido subterráneo.

También me preguntaba si tenían que encontrar siempre una concha adecuada, es decir, una en tal posición que pudieran entrar fácilmente. Por tanto, volví a coger una concha y la puse con la abertura tapada por la arena. El N. brevis cogió la concha por el borde de la abertura y le dio la vuelta a la concha. La posición de la abertura era siempre corregida de tal manera que el pez pudiera entrar fácilmente en posición horizontal.

He dicho anteriormente que no estaba seguro de cuales de los peces eran machos y cuales hembras, debido al extraño comportamiento de las (después confirmadas) hembras. Este comportamiento consiste en una serie de características remarcables. Una era que cada N. brevis, macho o hembra, tenía su propia concha y correspondiente territorio. De hecho, las hembras defienden su territorio con mas celo que los machos. De hecho, una vez que una hembra tiene una concha y un territorio, no cambiará a otra concha tan fácilmente como lo hacen los machos. La concha de la hembra es también el lugar donde los huevos son incubados. Para poder lograr esta tarea, la hembra es quien tiene que provocar la puesta y atraer al macho hasta su concha, lo que me llevó a pensar que el pez más pequeño era el macho intentando llevar a una hembra hasta su lugar de desove. Sin embargo, después de una o dos semanas, descubrí, ante mi mayúscula sorpresa, unos pocos N. brevis en la concha del pez más pequeño, que pudo ser ahora reconocido como la hembra.

Como todos los conchícolas, la hembra se encarga del cuidado de la descendencia, mientras que el macho no hace nada, ni siquiera se cuál de los machos fertilizó los huevos. Lo que sí que sabía es que esos dos machos estaban comiéndose a mis soñados N. brevis jóvenes. Así que retiré la concha que contenía a los alevines y la puse en un pequeño recipiente de plástico que colgué en el acuario, para mantener la temperatura adecuada. Desafortunadamente, los alevines murieron tras un cambio de agua.

Neolamprologus brevis
Neolamprologus brevis, Kigoma Bay, Tanzania. Foto por Ad Konings.

El mismo día que murieron los primeros alevines, vi el desove real de los adultos, lo que es una visión impactante. Primero la hembra nadó hasta donde estaba el macho. El macho, debido a su naturaleza agresiva, quiso perseguir a la hembra, pero justo cuando empezó a hacerlo, la hembra cambió su posición, ofreciendo su vulnerable abdomen al macho. Este gesto sirvió para detener la agresión del macho.

Después de agitarse durante unos segundos, la hembra nadó hacia su concha, seguida de cerca por el macho. Al llegar a la concha, la hembra empezó a agitarse de nuevo, y tras un momento, nadó, todavía agitándose, dentro de su concha, donde presumiblemente depositó uno o más huevos, que no podía ver. Cuando salió de la concha, todavía agitándose, entró el macho, se agitó durante unos breves segundos y después se retiró.

La primera vez que observé el desove, ¡el comportamiento anteriormente descrito se repitió con ambos machos! Por tanto, los huevos fueron fertilizados por los dos machos. Por lo que yo sé esta característica es única. (Los desoves poliándricos son bastante comunes entre cíclidos incubadores bucales, que desovan en la arena, siendo las hembras las que guardan los huevos en la boca. Esta es la primera cita en cíclidos ponedores sobre sustrato. PVL)

Unas dos semanas despues, debido a todas las cosas que me ocupan, no puedo decir exactamente cuando, percibí unos 25 alevines nadando alrededor de la concha. Los dejé con sus padres, Mientras tanto, saqué a uno de los machos de la pecera y lo sustituí por la otra hembra, la que había sacado anteriormente. Al principio era perseguida de nuevo por los otros dos ocupantes del acuario. A pesar de todo, finalmente se estableció en la esquina opuesta del acuario, mientras los otros dos se comportaban como una "pareja normal", cuidando de su descendencia (mucho más activamente la hembra) y estando juntos.

Dos semanas después de la introducción de la hembra nueva, ví alevines alrededor de su concha. Ahora tenía dos puestas diferentes, de hembras diferentes con el mismo macho. Sin embargo, en este caso, el macho se quedó con la que había elegido primero y dejó que la otra cuidara sola de sus alevines. (Esto no es normal. Algunas especies de Cichlasoma son polígamos facultativos, pero es estos casos, el macho se queda con su segunda opción, dejando que su primera hembra se defienda por sí misma. PVL)

Las hembras siguieron desovando alternativamente dos veces más y después una de ellas dejó de poner. La situación en este momento es que la concha del macho estaba entre las dos de las hembras. (Las conchas estaban situadas a unos 15 a 20 cm, 6 a 8 pulgadas, de cada una). De vez en cuando las hembras peleaban y entonces intervenía el macho, persiguiendo a la más agresiva de las dos, que no era siempre la misma.

Ahora tengo dos peceras separadas, con una pareja en cada una, con ambas parejas produciendo alevines cada tres a cuatro semanas. La distancia entre las conchas sigue siendo la misma, sin que haya ningún enfrentamiento entre las parejas. También debo añadir que nunca he visto que ninguno de los peces resulte dañado, incluso después de los combates más violentos.

Las condiciones a las que mantengo estos peces son: temperatura: 27°C (80°F), pH 8 y dureza total 10°DH.

Si todo va bien, este cíclido y otros conchícolas del lago Tanganyka, se volverán muy populares. Además, son fáciles de mantener y reproducir.

Referencias

  • Brichard. Pierre; 1978; Fishes of Lake Tanganyika; T.F.H. Publications, Inc. Neptune City.

Referencias (1):

Cita

Konings, Ad. (enero 28, 1997). "Una guia para acuaristas sobre Neolamprologus brevis". Cichlid Room Companion. Consultado en diciembre 14, 2019, desde: https://cichlidae.com/article.php?id=44&lang=es.