Cichlid Room Companion

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El Grupo de Especies de Herichthys labridens

Por , 1992. printer
Publicado
Juan Miguel Artigas Azas, 2010

Traductor: Antón David Pérez Rodríguez (11-nov.-2003)

Clasificación: Detalles de la especie, Centro y norte -américa.

Cascadas de Tamasopo
Las cascadas en Tamasopo, un hermoso paisaje del Río Gallinas, el cual corre entre la Sierra Madre Oriental en México. Foto por Juan Miguel Artigas Azas.

Introducción

En la cuenca del Pánuco, en la vertiente atlántica del noreste mexicano, encontramos un bello conjunto de especies asignadas por Sven Kullander (Kullander, 1996) al género Herichthys.

Los ríos de esta cuenca, la segunda mayor de las cuencas atlánticas mexicanas y prbablemente una de las más bonitas y extensas del país, llevan miles de años vertiendo sus aguas en el Golfo de México, dejando constancia de su paso en la Sierra Madre oriental, una cordillera que discurre paralela a la costa entre los paralelos 20° a 26°.

La actividad geológica en la zona a lo largo de los siglos ha cambiado por completo la fisionomía primitiva del área y de la cuenca fluvial, creando accidentes geográficos de inusitada belleza que forman efectivas barreras naturales para la fauna del Pánuco. Con el paso de miles de años las diferentes poblaciones de peces fueron evolucionando a la par que sus hábitats para dar lugar a varias especies nuevas a partir de otras.

Los cíclidos no han escapado a este proceso, y en el sistema del Pánuco nos encontramos hoy con un Herichthys de origen desconocido y área de distribución limitada, el Herichthys bartoni, de Rioverde, en la zona occidental de la cuenca, que se parece más a Herichthys beani del oeste mexicano que a cualquier otra especie de cíclido de la cuenca del Pánuco (lo cual no es muy sorprendente, teniendo en cuenta que esta parte de la cuenca ha debido viajar en dirección oeste merced a fenómenos geológicos, lo que también queda plasmado en la presencia de otras especies occientales en el área). Encontramos además dos conjuntos de especies relacionadas, unas con Herichthys carpintis y otras con Herichthys labridens, cuyo nombre específico quiere decir "dientes en el labio superior", de las que nos ocuparemos en este artículo.

Herichthys labridens aff. blue
Herichthys aff. labridens "blue" en el acuario, este especimen fue colectad en el Río Tampaón, un tributario de las tierras bajas del Pánuco. Foto por Juan Miguel Artigas Azas.
Herichthys steindachneri
Herichthys steindachneri, un piscivoro endémico del Río Gallinas, especimen de acurio colectado en el Río Tamasopo. Foto por Juan Miguel Artigas Azas.
Herichthys pantostictus
Una hembra de Herichthys pantostictus en coloración de cría. La especie es aparentemente endémica de las lodosas lagunas alrededor la desembocadura del Río Pánuco. Este especimen fue colectado en la Laguna de la Puerta, cerca de la localidad tipo situada en la Laguna del Chairel, justo al norte de la ciudad de Tampico. Foto por Juan Miguel Artigas Azas.
Herichthys labridens aff. 'Tamul'
Una pareja reproductora de Herichthys aff.labridens "Tamul", también conocidos por los acuaristas como "labridens de Tamasopo", esta foto fue tomada en el río Tamasopo. Foto por Juan Miguel Artigas Azas.
Herichthys labridens
Un ejemplar jovén de Herichthys labridens en coloración normal, esta foto fue tomada en el manantial de la Medialuna, un manantial termal localizado en el valle de Rioverde justo al sur de la ciudad de Rioverde. Foto por Juan Miguel Artigas Azas.

Taxonomía

¿A qué se parecía el antiguo pre-Herichthys labridens? Probablemente no pueda decirlo, pero podemos fijarnos en las tres especies actualmente reconocidas del grupo: Herichthys labridens, Herichthys steindachneri y Herichthys pantostictus. probablemente se incorporen nuevas especies en el futuro (Robert Miller, com. pers.). Aunque también es un hecho que este complejo de especies se ha caracterizado por la confusión reinante en cuanto a la diferenciación entre las especies y a sus lugares de origen.

El Herichthys labridens fue descrito originalmente como Heros labridens por el ictiólogo francés Pellegrin en 1903 (Pellegrin, 1903). El nombre específico labridens proviene de los términos latinos labrum (labio superior) y dens (diente), expresando esta característica del pez. La descripción se basó en ejemplares recolectados por el profesor Alfredo Dugès, de la Universidad Mexicana de Guanajuato, en el valle de Rioverde, cerca de la ciudad del mismo nombre (100° 52' Lon. W., 21° 52' Lat. N.). En su descripción Pellegrin menciona que los ejemplares tipo de Herichthys bartoni se recolectaron en el mismo lugar. La localidad tipo viene reseñada sin embargo por el profesor Duges como "Huasteca Potosina", nombre con el que se conoce gran parte de la cuenca del Pánuco fuera del valle del río Verde. Pellegrin añadió Guanajuato a Huasteca Potosina como localidades tipo, lo que es claramente un error (no hay cíclidos nativos en el estado de Guanajuato) causado probablemnete por el origen del profesor Dugès. La descripción original del Herichthys labridens indica la abundancia de dientes faríngeos molariformes, útiles para aplastar moluscos, la dieta básica del Herichthys labridens en los manantiales del valle de Rioverde (Miller, 1983), y única entre los peces de su grupo de especies.

Un año más tarde de describirlo, el mismo Pellegrin lo redescribió, esta vez dentro del género Cichlasoma (Pellegrin 1904), acompañando la descripción con dibujos de la dentición y del sintipo. El Herichthys labridens fue sinonimizado con Herichthys bartoni en 1904 por Meek, pero Regan proclamó su validez al año siguiente, como parte de la sección de Parapetenia. Esta sección fue elevada al rango genérico por Jordan, Evermann y Clark en 1930, pero esto no es aceptado hoy en día, considerándose Parapetenia Regan 1905 como un sinónimo de Nandopsis Gill, 1862.

Kullander, en su revisión del género Cichlasoma en 1983 (Kullander 1983) dejó provisionalmente de lado al Herichthys labridens, pero recientemente (Kullander, 1996) publicó una nueva diagnosis del género Herichthys, incluyendo ahora sí dentro de él a todos los peces afines al labridens, al Herichthys bartoni y a los peces del complejo de Herichthys cyanoguttatus. Se espera pronto una nueva diagnosis más exacta a cargo del dr. Robert Rush Miller y de Steven Norris.

El último documento relativo a este complejo de especies del que tengo noticia es el de Jeffrey N. Taylor y Robert Rush Miller (Taylor y Miller 1983) publicado por la Universidad de Kansas y titulado "Cíclidos (género Cichlasoma) de la cuenca del Pánuco, este de México, con la descripción de una nueva especie", un documento muy completo en el que aparte la descripción del Herichthys pantostictus aparecen redescritos tanto Herichthys steindachneri como Herichthys labridens, esta última descripción basada en un conjunto de labridens provenientes de cincuenta localidades distintas a lo largo de toda la cuenca del Pánuco. Los diferentes morfos de Herichthys labridens son considerdos como pertenecientes a una única especie con diferentes variantes geográficas, debido a sus similitudes.

EL Dr. Miller, de la Universidad de Michigan, me ha comentado que está trabajando en la descripción como especie nueva de otra forma de labridens, el "Tamasopo white labridens" o "Tamul labridens", que vive en el río Gallinas, aislado hacia el centro de la zona occidental de la cuenca del Pánuco.

Las distintas formas de este complejo de especies exhibe un conjunto de rasgos comunes: Un área sin escamas de color rojo a violeta justo tras las aletas pectorales, dependiendo el color de la forma en cuestión. La boca pequeña y apuntando ligeramente hacia abajo (subterminal), con el labio superior proyectándose sobre el inferior, rasgo que sólo falta en el Herichthys steindachneri del río Gallinas, sin duda debido a su naturaleza piscívora. Otro rasgo característico es el conjunto de pequeños puntos marrones distribuídos por toda la cabeza. Un rasgo de comportamiento muy particular es el que exhiben los padres con crías, que consiste en usar el cuerpo y las aletas pectorales para levantar nubes de detritus del fondo para que los alevines encuentren algo comestible.

En mi opinión, el conjunto de especies afines al Herichthys labridens, todas habitantes de la cuenca del Pánuco, exhibe un conjunto de características propias dignas de ser estudiadas con más calma, que incuso merecerían un género propio.

El valle de Rioverde

Se estima que hace 20,000 años el valle de Rioverde (99° 30' - 100° 30' Lon. W. 21° 30' -22° 49' La. N.) era un gran lago de unos veinte metros de profundidad (Nieto, 1984). El valle se localiza en lo que es hoy la zona central del estado mexicano de San Luis Potosí, una zona de unos 10,000 km2 de terrenos semiáridos repletos de flora y fauna endémicas, a unos 1,000 m s.n.m. Con el paso de los años tanto la erosión como la actividad tectónica hicieron que este lago se fuera vaciando en el Golfo de México merced al río Verde, un afluente del Pánuco, dejando tras de sí un área pantanosa donde se sabe que los hombres primitivos cazaron mamuts. Con los años el pantano se fue secando, dejando tras de sí sólo pequeños manatiales de agua templada, que aún permanecen en nuestros días. Estos manatiales y sus lagunas asociadas se mantienen aislados unos de otros merced a la extraordinaria permeabilidad del terreno en el área del valle. Este medio alberga a lo que fuera en su día la fauna del lago, aislada ahora y evolucionando por su cuenta para adaptarse a las particularidades del medio.

Junto con otras especies de peces, dos cíclidos son endémicos de este sistema de lagunas; Herichthys bartoni y Herichthys labridens, también llamado labridens amarillo. Con su cabeza alta y su perfil en pendiente, el Herichthys labridens, al que se le conoce localmente como mojarra caracolera, se mantiene a base de los caracoles que captura entre los detritus y la arena del fondo de las lagunas. Seguidamente machaca sus conchas sin problemas con sus dientes molariformes y sus fuertes músculos mandibulares. El pez, con una capacidad asombrosa de cambiar de color según su estado de ánimo, hace de sus sesiones de alimentación casi un acto religioso, cambiando su coloración habitual amarillenta por una oscura, a veces casi negra, con algunos reflejos azules en los costados. En estos momentos se puede ver a los peces hurgando entre los restos orgánicos a la caza y captura de su alimento favorito, y se acercan rápidamente a uno si, por azar o voluntariamente, acierta a levantar una nube de detritus facilitándoles la tarea.

Pero esta habilidad de cambiar de color alcanza su máxima expresión llegada la época de reproducción, que debido a la estabilidad del medio de las lagunas puede tener lugar en cualquier época del año, con un pico entre diciembre y marzo. Entonces aparecen sobre su cuerpo unos brillantes amarillo canario y negro, que hacen de su diseño uno de los más espectaculares de todo el mundo de los cíclidos.

Las parejas buscan alguna superficie sólida escondida en la que colocar sus huevos, algo que en el río es muy fácil, pero no en este hábitat, donde las rocas son escasas y muchas veces están en zonas que distan de ser idóneas. Por lo que muchas veces el envés de una hoja de nenúfar toma el relevo. De cualquier forma, una vez que el sustrato ha sido escogido y vigorosamente limpiado por las fuertes bocas de la pareja, cientos de huevos anaranjados (en los manatiales) de unos 3 mm de diámetro son depositados, fertilizados y abanicados durante dos días por ambos progenitores, hasta que eclosionan los alevines. En este momento son transportados a una depresión pre-excavada bajo el sustrato de puesta, donde permanecerán hasta que cinco días más tarde sean capaces de nadar; durante este periodo consumen su saco vitelino.

Las parejas defienden sus alevines con valentía, pues las aguas de los manantiales están llenas de enemigos. La comida es proporcionada por la madre en forma de una nube de restos orgánicos acompañada de numerosos microorganismos que levanta agitando la parte baja de su cuerpo y aletas pectorales sobre el fondo. El tiempo pasa y los alevines van comiendo y creciendo, interrumpidos sólo cuando se aproxima algún depredador o algún observador curioso. Si se acerca algún peligro el macho le planta cara, y si le parece que el atacante es demasiado grande simplemente se escabulle. La hembra permanece junto a los alevines, atrayéndolos hacia sí agitando espasmódicamente su cuerpo y aletas, guiándolos hacia la cubierta protectora de hojas de nenúfares, hasta que el peligro se aleja. De noche buscan refugio de la misma forma.

No es hasta que ya miden unos 2-2.5 cm que los alevines deciden abandonar a su padres. En este momento permanecen siempre muy cerca de la cubierta que ofrece la vegetación de las orillas de los canales, bajo la que encuentran refugio. También es habitual ver a los jóvenes alrededor de los adultos que se están alimentando para aprovecharse de su trabajo capturando cualquier pequeño caracol o insecto en los que los peces mayores no hayan reparado; a los adultos no parecen molestarles estas nubes de aprendices que se mueven a su alrededor, simplemente los ignoran siempre que no intenten robarles pedazos de su propia comida.

Tanto el Herichthys labridens como el Herichthys bartoni comparten respetuosamente su ambiente, ignorándose mutuamente la mayor parte del tiempo, debido probablemente a que no existe competencia por el alimento entre ellos. El H. bartoni, con sus dientes cónicos, se alimenta sobre todo de algas y diversos restos orgánicos. La relación entre ambas especies es favorable al Herichthys bartoni, ya que aunque el Herichthys labridens vive en todos los manantiales no abunda en ninguno.

Medialuna, uno de los mayores manatiales del valle de Rioverde, presenta problemas adicionales a los peces. La irrigación llevada a cabo por el hombre merced a la excavación de acequias, que se remonta al siglo XVII, ha cambiado la fisionomía del medio, transformando una zona semidesértica en una agrícola. Un canal de concreto (hormigón) de mayor tamaño que alimenta a otros más pequeños fue construido en 1977 para aprovechar el gran caudal del manantial. Este canal cruza ahora el río verde, con una fauna completamente distinta, posibilitando que ahora ambos sistemas se mezclen. de esta forma, el Herichthys carpintis ha remontado el nuevo curso artificial hasta el manantial de Medialuna mismo, donde aunque no parece haberse adaptado muy bien, hibrida en cierta medida con Herichthys labridens, hecho que últimamente parece haber decrecido. Pero el Herichthys carpintis representa un problema añadido, que es que en ausencia de otro tipo de alimento, depredan sobre los alevines de H. labridens y H. bartoni.

Diversas especies de Sarotherodon también hansido introducidas en los manantiales para proporcionar alimento adicional a los habitantes de la zona. A priori esta introducción podría constituir un serio peligro para los cíclidos nativos, pero con el paso del tiempo he podido constatar que estas tilapias no acaban de adaptarse, estando siempre delgadas y con propensión a caer enfermas. de esta forma he visto cómo disminuye su número, hasta llegar a desaparecer, como en el manantial de Los Anteojitos, donde fueron inicialmente introducidas. Más recientemente y con resultados inciertos se ha introducido en Medialuna el bagre Ictalurus furcatus.

El Herichthys labridens existe enÅ una forma fluvial que habita en el río Verde, muy similar a la de los manatiales, de la que se diferencia en la forma del cuerpo y en la longitud del intestino, mostrando un perfil más redondeado y una cabeza y unos ojos no tan grandes, pero mostrando la misma coloración de cría. El intestino de la forma fluvial es mayor que el de la forma de los manatiales, lo que sugiere un mayor consumo de materia vegetal. El medio ambiente del río Verde es muy diferente del de los manantiales. Mientras que en los manantiales apenas fluye el agua (que es muy transparente) y la temperatura se mantiene estable entre 28 y 32° C, en el río la corriente lleva algo de fuerza, la temperatura oscila entre 18 y 28° C y la visibilidad se reduce a unos dos metros; la variedad de comida también invita a un régimen menos especializado.

El Herichthys labridens de los ríos se alimenta de invertebrados que captura de forma similar a la de su equivalente de los maantiales, pero buscando su comida entre los cantos rodados de las zonas de corriente moderada del río. La estación de cría se ve limitada al periodo entre marzo y junio, deteniéndose cuando las lluvias torrenciales causan un fuerte aumento del nivel de las aguas acompañado por un descenso de las temperaturas y de la visibilidad y un aumento de la corriente.

Como lugar de desove los machos del Herichthys labridens fluvial excavan un hueco de unos 10-15 cm de diámetro y de profundidad al pie de una roca, aunque no pegado a ella. El lugar escogido suele situarse en una zona bien oxigenada en un área de corriente moderada. Tanto el macho como la hembra colaboran en la excavación del hueco y en su limpieza. El resto de su ciclo reproductivo es idéntico al de sus equivalentes de los manatiales.

El área en la que es dado encontrar la forma fluvial del Herichthys labridens se localiza en la zona occidental de la cuenca del Pánuco. Consiste en los ríos Verde y Santa María, que nacen a 1,000 m s.n.m. (99° 14', 21° 38' Lat. N.) y que se unen para formar el río Tampaón, en el que una barrera física (un paso subterráneo del río) impide la localización de este pez aguas abajo.

El río Gallinas

Bajando por el curso del Tampaón enseguida llegamos a una sorprendente barrera geográfica situada en mitad de la selva tropical de la Huasteca, lejos de cualquier área habitada. Son los 102 m de caída libre de la cascada de Tamul (99° 13' Lon W. 21° 42' Lon. N.). Por esta cascada desciende toda el flujo de uno de los ríos más bellos de toda la cuenca del Pánuco; el gallinas, para unirse al cauce del Rio Santa María, formando el Tampaón. Este accidente geográfico constituye una efectiva barrera que aisla la fauna del río Gallinas, que alberga así varias especies endémicas.

Se encuentran dos especies del grupo del Herichthys labridens en este río, manteniendo unas complejas relaciones interespecíficas. Una es Herichthys steindachneri Jordan et Snyder 1899, cuya localidad tipo se sitúa en el río Gallinas en la ciudad de Rascón (99° 16' Lon. W. 21° 54' Lat. N.). El otro es el labridens "Tamul", una especie aún no descrita. Ambos cíclidos deberían descender del mismo ancestro, pero el cómo ha podido tener lugar la diferenciación entre las dos especies viviendo en el mismo medio es un misterio. A mí me parece que la ausencia del eleótrido piscívoro Gobiomorus dormitor en el Gallinas dejaba un nicho ecológico vacío que fue ocupado por un nuevo cíclido evolucionado a partir del más generlaista Herichthys sp. aff. labridens "Tamul". Algo que puede apoyar esta teoría son los estudios acerca del Herichthys minkleyi, un cíclido polimórfico endémico de los manantiales y pozas de Cuatro Ciénagas, en el estado norteño mexicano de Coauhila. En Cuatro Ciénagas se encuentran juntos tres morfos distintos de este cíclido, aprovechándose los tres de tres recursos alimenticios distintos, con adaptaciones morfológicas independientes. Los peces de los tres morfos se cruzan entre sí produciendo progenies en las que aparecen alevines de ambos morfos paternos.

Una situación similar pudo darse en el caso de los dos labridens del Gallinas. El Herichthys steindachneri, un cíclido grande y alargado, con una boca grande de dientes cómicos y grandes caninos en la zona interna de sus labios, parece especialmente diseñado para una dieta piscívora, siendo el carácido Astyanax mexicanus su presa más frecuente, algo que se puede reproducir sin dificultad en el acuario. Por otra parte, el Herichthys sp. aff. labridens "Tamul", un poco más pequeño, posee dientes molariformes y un perfil más redondeado, y se alimenta de invertebrados a la manera de la forma fluvial del labridens, buscándolos entre la arena y los detritus del fondo del río. La relación entre ambas especies está muy desplazada del lado del labridens "Tamul", y si digo que hay cien de éstos por cada H. steindachneri seguramente no estoy muy lejos de la proporción real.

Con una temperatura inferior a la del río Verde, que oscila a lo largo del año entre 16 y 28° C, las aguas del río Gallinas son mucho más transparentes y están más oxigenadas (pH 7.6 GH 100°). Hasta no hace mucho la belleza del río contrastaba con su alta contaminación, debido a la presencia de dos plantas azucareras instaladas en sus orillas; "Agua Buena" en el poblado del mismo nombre y "Alianza Popular" en el poblado de Tambaca. Entre ambas conseguían matar toda forma de vida aguas abajo de esas ciudades, lo que representa alrededor de una quinta parte del río. Un chiste común en esta zona era el de que si uno quería un cubalibre gratis sólo tenía que llenar un vaso en las cataratas de Tamul, pues el aspecto del agua era idéntico al de esta bebida.

Ahora la contaminación es mucho menor, gracias a la instalación de depuradoras en ambas plantas, pero al río aún le llevará mucho tiempo el quedar completamente restaurado. Debido a esto, al Herichthys steindachneri sólo se le encuentra en el río Agua Buena, desde las cascadas cercanas a Tamasopo hasta la ciudad de Tambaca, y el el río Ojo Frío hasta que éste se une con el Agua Buena para formar el Gallinas. El labridens "Tamul" sobrepasa este límite justo hasta la cabecera del Tamasopo aguas arriba de las cascadas, lo que sugiere que el labridens llegó primero al Gallinas y que el H. steindachneri evolucionó más tarde.

Las parejas de ambos peces se forman entre diciembre y junio, con un pico en marzo, periodo durante el que excavan en la base de una roca un agujero lo suficentemente grande como para caber dentro. La puesta tiene lugar dentro de una de las paredes de ese hoyo, de la misma manera que en la forma fluvial del labridens amarillo, sólo que los huevos son amarillentos en vez de anaranjados. Las parejas del labridens "Tamul" se forman con un tamaño mínimo de diez centímetros para los machos y siete para las hembras, lo que contrasta con las de Herichthys steindachneri, en las que las hembras miden al menos quince centímetros y los machos veinte.

La coloración de cría de ambas especies también difiere. El labridens "Tamul" es el más atractivo, con una coloración ajedrezada, blanca en la parte superior de la cabeza. El Herichthys steindachneri apenas sí cambia de color, supongo que porque al ser mayor no necesita demostrar su fuerza. Existen híbridos ente ambas especies, Ad Konings pudo fotografiar en 1991 una pareja formada por un macho H. steindachneri y una hembra H. labridens "Tamul" que estaban cuidando de sus alevines. Esto explicaría la presencia de peces con características intermedias entre ambos, que sin embargo sólo aparecen en la zona justo bajo las cascadas de Tamasopo.

Los machos adultos de Herichthys steindachneri son los mayores cíclidos de la cuenca del Pánuco, pudiendo medir en ocasiones más de cuarenta centímetros, mientras que los machos del labridens "Tamul" apenas llegan a los treinta, quedándose la mayoría en torno a los veintidós.

El Bajo Pánuco

Aguas abajo del Tampaón y en toda la zona baja de la cuenca del Pánuco (incluyendo el Tamesí, brazo norteño del Pánuco; y el Moctezuma y el Tempoal, brazos sureños), habita una variedad diferente de Herichthys labridens, conocida normalmente como el labridens azul. Probablemente sea la variedad más antigua del grupo, debido a su hábitat en las tierras bajas y a su amplio rango de distribución, que se extiende incluso hasta algunos pequeños ríos que desembocan directamente en el Golfo de México y no en el Pánuco.

El pez, de dientes molariformes, lleva un género de vida muy similar al del labridens "Tamul" y al de la variedad fluvial del labridens amarillo, prefiriendo aguas de corrientes rápidas con fondos de guijarros para alimentarse. El pez sin embargo exhibe un patrón de coloración muy diferente tanto en la época reproductiva como fuera de ella, con las aletas anal y dorsal mostrando un diseño azul y un borde rojo, y el área sin escamas tras las aletas pectorales de color rojo sangre en vez de morado como en los otros peces.

Este cíclido muestra asímismo algunas variedades geográficas, y hay incluso un morfo aislado en el río El Salto, que desemboca en el Tampaón, que exhibe una coloración de cría muy similar a la del labridens "Tamul", y que vive simpátricamente con otra variedad de Herichthys propia de esta área.

Las lagunas de las tierras bajas

Aislado en las lagunas costeras cerca de la desembocadura del Pánuco, el Herichthys pantostictus ocupa un hábitat muy diferente al de sus parientes cercanos. Fue descrito en 1983 por Jeffrey N. Taylory y Robert R. Miller a partir de ejemplares procedentes de la Laguna de la Puerta y de la Laguna del Chairel, su localidad tipo, ambas situadas a las afueras de la ciudad de Tampico, el mayor puerto mexicano del Golfo. El nombre específico griego de pantostictus viene a significar "moteado por todo el cuerpo". Se diferencia de las otras especies precisamente por tener el cuerpo cuberto por completo de pequeñas manchas marrones, que también aparecen en el labridens azul, aunque en menor cantidad. Otras diferencias son el pedúnculo caudal más corto (lo que no es sorprendente teniendo en cuenta su hábitat) y sus aletas dorsal y caudal más largas, con seis radios espinosos en la anal.

Las lagunas en las que vive son turbias con una visibilidad inferior al metro y el fondo siempre de fango. He podido observar que en las lagunas de aguas más claras, como la Laguna de Altamira, este pez no aparece, pero sí el H. carpintis, que normalmente vive simpátricamente con el H. pantostictus. La temperatura del agua de las lagunas varía entre 18 y 28° C y es ligeramente salobre.

Un perfil en pendiente y unos dientes molariformes sugieren que su alimentación no difiere mucho de la de las otras especies, recordando sobre todo en la forma al labridens de los manantiales del valle del río Verde, lo que no es sorprendente si tenemos en cuenta que viven en medios bastante similares.

La coloración de cría del Herichthys pantostictus se asemeja al de las otras especies del complejo, mostrando un cuerpo totalmente negro con la mitad superior del cuerpo blanca. Sus costumbres reproductivas son difíciles de observar merced al medio donde habita, pero la cría suele tener lugar entre abril y junio, o por lo menos es en esta época en la que he recogido cíclidos con las gónadas funcionales. Los peces alcanzan unos veinticinco centímetros y ya han sido reproducidos en cautividad.

Es interesante notar que R. M. Darnell en 1982 dijo haber recolectado dos ejemplares de esta especie en la cabecera del río Sabinas, en la cuenca alta del Tamesí, donde también se encuentra el labridens azul. Para saber si allí hay o no Herichthys pantostictus deberemos esperar a otros informes, pero yo personalmente nunca he observado esta especie en el río Tamesí o en cualquiera de sus afluentes, incluyendo el Sabinas, pero sí he visto el labridens azul, que se le parece bastante. Además, ambos peces presentan dientes molariformes A mayores ambos peces y muy probablemente se alimenten de las mismas cosas, por lo tanto no creo que dos cíclidos que se alimentan de lo mismo puedan cohabitar en el mismo ambiente.

El acuario

De todas las distintas especies de este grupo, mi experiencia me indica que el Herichthys pantostictus es el más agresivo, lo que es muy significativo si tenemos en cuenta que todos los Herichthys pasan por ser peces agresivos, requiriendo acuarios de al menos cutrocientos litros y de varios compañeros hasta que alcanzan la madurez. En acuarios algo mayores cohabitan relativamente bien, pudiendo reproducirse en comunidad. Esto es posible siempre que disfruten del agua limpia y bien oxigenada a la que están acostumbrados en la naturaleza. Respecto a esto he de decir que las distintas especies de este grupo tienden a enfermar muy rápidamente si el agua no está en óptimas condiciones.

Los otros cíclidos y peces que no compiten por el mismo alimento son tolerados por los labridens en el acuario. esto incluye a las otras especies de Herichthys del grupo del H. cyanoguttatus, algunas de las cuales conviven simpátricamente con las del grupo del labridens. Los peces no suelen amenazarse fuera de la época de cría, e incluso en estos casos es raro que se produzcan peleas. Una excepción a esto la constituye evidentemente Herichthys steindachneri, que devorará con gusto cualquier pez pequeño que viva junto a él. Sin embargo y según mi propia experiencia esta especie es la menos agresiva del grupo.

El Herichthys labridens puede soportar temperaturas de hasta 18° C sin mostrar malestar alguno. Sin embargo en estas condiciones los peces comen y crecen menos, por lo que no es aconsejable una temperatura tan baja si lo que quieres es verlos prosperar.

Después de escribir todo esto ya tenemos una visión de conjunto de lo que es el complejo de especies afines al Herichthys labridens. Y dejando a un lado si las diferentes variedades de este grupo deben ser consideradas o no especies distintas por los estudiosos, la realidad es que los aficionados a los cíclidos tenemos en éstos a un grupo de peces de mucho colorido, interesantes costumbres y gran personalidad.

Referencias

  • Darnell, R. M., 1962, "Fishes of the Rio Tamesí and related coastal lagoons in east-central México", Publ. Inst. Mar. Sci. 8:299-365.
  • Jeffrey N. Taylor and Robert Rush Miller, 1983, "Cichlid Fishes (Genus Cichlasoma) of the Rio Pánuco basin, Eastern México, with description of a new species, Occasional papers of the Museum of Natural History, the University of Kansas. 104:1-24.
  • Nieto L.M., Velásquez , Rojas C. and Rivera , "Rioverde", 1984, Ayuntamiento de la ciudad de Rioverde.
  • Pellegrin, , 1903, "Description de cichlidés, nouveaux de la collection du Muséum", Bull. Mus. Nat. Paris. 9:120-125.

Referencias (4):

  • Darnell, Rezneat M. 1962. "Fishes of the Río Tamesí and related coastal lagoons in east-central Mexico". Publications of the Institute of Marine Science. vol. 8: pp. 299-365 (crc01934)
  • Pellegrin, Jacques. 1903. "Description de Cichlidés nouveax de la collection du Muséum". Bulletin du Musée National d'Histoire Naturelle. pp. 120-125 (crc00260)
  • Taylor, Jeffrey & Robert Rush Miller. 1983. "Cichlid fishes (genus Cichlasoma) of the Rio Panuco basin, eastern Mexico, with description of a new species". Occasional Papers of the Museum of Natural History, The University of Kansas. (n. 104), pp. 24 (crc00258)
  • Velasquez Navarro, Carlos. 1984. "Rioverde, la ciudad y el valle". Ayuntamiento de Rio Verde, S.L.P. Mexico. pp. 6-11 (crc04047)

Cita

Artigas Azas, Juan Miguel. (mayo 27, 1996). "El Grupo de Especies de Herichthys labridens". Cichlid Room Companion. Consultado en agosto 18, 2019, desde: https://cichlidae.com/article.php?id=6&lang=es.

Sustituciones de nombres