Cichlid Room Companion

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Criando una nueva especie panameña de Astatheros

Por , 1997. printer
Publicado
Don Danko, 2000

Traductor: Antón David Pérez Rodríguez (14-abr.-2003)

Clasificación: Mantenimiento en cautiverio, Centro y norte -américa.

Astatheros sp. adult male
Una foto de acuario de un macho adulto de Astatheros sp. del Rio Calovebora, Panama. Foto por Don Danko.
Nota del Editor. Muy probablemente la especie tratada en este artículo sea en realidad Astateros rhytisma (López, 1983). La especie aquí referida como Chuco sp. se conoce ahora como Tomocichla asfraci Allgayer, 2002 y el referido Archocentrus nanoluteus se le conoce ahora como Cryptoheros nanoluteus. Juan Miguel Artigas Azas, 2003.

Hace dos años, en la convención de la ACA en San José, tuve la suerte de hacerme con cinco ejemplares F1 de una nueva especie de Astatheros de Panamá. Obtuve estos peces de Patrick de Rham, que junto con Jean Claude Nourissat, un destacado ciclidófilo francés, había pescado a los padres en 1994. Patrick me dijo que esta especie venía del río Guaramo, en la provincia de Boca del Toro, en la vertiente atlántica de Panamá. Me dijo que este pez, que es como un alfari en grande, vivía simpátricamente junto con Archocentros nanoluteus y una especie no descrita de Chuco. Así que con esta pequeña introducción en la cabeza me volví para Cleveland para mantenerlos, criarlos y fotografiarlos.

Recientemente ha salido publicado en Cichlid News un artículo en el que se narra la recolección y otros detalles del pez, escrito por Jean Claude Nourissat (Vol. 6, No. 3, pp. 8-10, Julio, 1997). En este artículo se mencionan los siguientes datos:

  • Procede del río Calovebora, en la vertiente atlántica de Panamá.
  • Es similar a Astatheros alfari, excepto en que carece de la marca del costado.
  • Se le encuentra con el Chuco species.
  • Ha sido recolectado en 1994.

Esta información confirma mucho de lo que me había dicho Patrick, además de aportar algún dato más.

El mantenimiento de esta especie ha resultado ser bastante fácil, y los cinco peces crecieron rápidamente (aunque no de manera uniforme) hasta alcanzar los 10-18 cm. Los machos crecen apreciablemente más que las hembras, como en muchos otros cíclidos. Mantuve a los cinco peces junto con otros cinco ejemplares de Chuco sp. que también había obenido de Patrick. Los diez peces tenían unos 3 cm de longitud cuando los conseguí y todos crecieron más o menos a la vez. Los Astatheros son apreciablemnete más pacíficos que los Chuco, pero ambas especies se llevan bien. Inicialmente tuve a los diez peces en un acuario de 265 litros, y más tarde los pasé a otro de 470 litros, donde todavía están ahora. Los he alimentado sobre todo con Doromin y krill congelado, dándoles de vez en cuando copos de espirulina. El agua tiene un pH de 7.5 y una dureza moderada; hago cambios parciales cada dos o cuatro semanas. El acuario está decorado con una fina capa de grava natural blanca y varias rocas. Además he puesto varias macetas para que sirvan como lugares de puesta.

Hembra adulta de Astatheros sp.
Una foto de acuario de una hembra aduulta de Astatheros sp. del Rio Calovebora, Panamaá. Foto por Don Danko.

A medida que los peces maduraban se iba manifestando el dimorfismo sexual de tres formas diferentes: - Los machos crecen alrededor de 5 cm más que las hembras. - Aunque ambos sexos presentan muchas marcas azules por el cuerpo, en los machos estas marcas se extienden también por la cara. - Los machos desarrollan prolongaciones en las aletas impares.

En lo que respecta a la coloración los Astatheros se han vuelto muy hermosos, como detallo arriba. La especie muestra una forma corporal similar a la de A. alfari y A. rhytisma, con un perfil anguloso y en pendiente. En mi opinión esta especie tiene un aspecto de Aequidens difícil de expresar con palabras.

Astatheros sp. female
Foto de acuario de una hembra de Astatheros sp. del Rio Calovebora en Panamá, cuidando de su puesta. Foto por Don Danko.

En el verano de 1997, tuve por fin éxito en la cría de esta especie. Una pareja puso alrededor de 100 huevos sobre la superficie de una caracola que había quedado allí de cuando mantenía Lamprologus en ese acuario. No estuve presente durante el desove, así pues no puedo comentar nada acerca de cómo se comportaba la pareja. La hembra era la encargada de defender el lugar de puesta, y como pasa en muchos otros cíclidos neotropicales el macho se vuelve tímido y huye del lugar de puesta si intuye el menor peligro. Como era su primera puesta y tenía miedo de que se la comieran sus padres o los otros habitantes del acuario, retiré los huevos para incubarlos artificialmente. Llené el acuario de cría con agua del tanque principal y añadí una gota por litro de azul de metileno para evitar problemas con los hongos. Puse también un filtro de esponja; la temperatura rondaba los 25° C. Un aireador con la salida al lado de los huevos les proporcionaba oxígeno. La tasa de fecundación fue muy buena, y casi todos los huevos eclosionaron pasados tres días. Los alevines nadaban pasados otros cinco días. Un hecho notable es que los alevines tenían una coloración jaspeada que yo no había visto antes; yo esperaba que fueran de un tono marrón claro sin marca alguna.

Los alimenté con nauplios de artemia y espirulina en polvo de una a dos veces por día. Para asegurarme de que todo iba bien realicé cambios parciales del agua cada semana. Con estos cuidados los alevines llegaron a una talla de 2.5 cm en un par de meses.

Un riesgo que a menudo no se tiene en cuenta cuando se lleva a cabo la incubación artificial es el riesgo de que la pareja comience a agredirse, normalmente que el macho comience a atacar a la hembra y a los demás compañeros de acuario. Este es un problema a veces grave; muchas veces tras la intervención del acuarista los miembros de la pareja comienzan a atacarse como echándole el uno la culpa al otro de la pérdida de los huevos. Esto suele acabar con un ejemplar lleno de mordeduras, y a veces muerto. Por suerte, en este caso particular, la pareja de Astatheros no se volvió agresiva, ni entre ellos ni con sus compañeros.

Alrededor de un par de meses después de la primera puesta la pareja repitió el proceso de la misma manera; escogieron de nuevo la misma parte de la concha para desovar. Esta vez la puesta desapareció, supongo que se la comerían los otros peces del acuario. Es este resultado el que pretendo evitar cuando retiro las primeras puestas de mis parejas para criarlas artificialmente. En las puestas sucesivas, que dejo en el acuario, normalmente se incrementa el número de huevos y hay más probabilidades de que salgan adelante los alevines, pudiendo uno gozar además de la observación de los padres cuidando y defendiendo a sus crías.

En resumen, esta nueva especie de Astatheros de Panamá es un colorido y pacífico cíclido centroamericano que recomiendo con entusiasmo a cualquiera que esté buscando algo nuevo y diferente. Es resistente y en absoluto agresivo, por lo que es la especie ideal para cualquier tanque comunitario de grandes cíclidos.

Tomocichla asfraci
Foto de acuario de una hembra de Tomocichla asfraci del Rio Calovebora, Panama. Foto por Don Danko.

Cita

Danko, Don. (noviembre 19, 1997). "Criando una nueva especie panameña de Astatheros". Cichlid Room Companion. Consultado en febrero 25, 2021, desde: https://cichlidae.com/article.php?id=71&lang=es.

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