Cichlid Room Companion

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Melanochromis, los preciosos matones del Malawi

Por , 1979. printer
Publicado
Paul V Loiselle, 2004

Traductor: Antón David Pérez Rodríguez (07-mar.-2002)

Clasificación: Mantenimiento en cautiverio, Lago Malawi.

(Este artículo se publicó originalmente en FAMA Freshwater And Marine Aquarium Magazine, Dic. 1979; pp. 17-23. Se reproduce aquí con el permiso del autor, Dr. Paul V. Loiselle).
Melanochromis vermivorous
Este macho de Melanochromis vermivorous muestra claramente la combinación de cuerpo oscuro y bandas claras típica de esta especie. Foto por Paul V. Loiselle.

Uno de los aspectos más gratificantes de escribir para una publicación nacional sobre acuarios es que uno recibe comentarios acerca de lo que escribe. Para mí es muy emocionante recibir una llamada de alguien completamente extraño que, a partir de un artículo que ha leído, ha deducido que un servidor tiene la solución exacta al problema que se le ha planteado con sus peces, sin por supuesto tener en cuenta la diferencia horaria entre ambas costas. Hasta es gratificante el recibir una carta de alguien que te señala lo que él considera un fallo por tu parte. Eso quiere decir que, aunque no esté de acuerdo conmigo, por lo menos ha leído el artículo. Así mismo el recibir estos mensajes permite al columnista habitual el saber acerca de qué información quieren recibir los lectores, y hacerse así una idea de las prioridades. Y según las cartas de mis lectores, parece que toca el escribir acerca de los cíclidos africanos. Así que el ensayo de este mes versará acerca de unos Mbuna muy interesantes, los Melanochromis.

El género Melanochromis fue establecido por la Dra. Ethelwyn Trewavas en 1935, para recoger a un grupo de Mbuna que se diferenciaban de los Pseudotropheus en que tenían menos y mayores dientes en la parte inferior del hueso faríngeo. Aunque Trewavas no hizo mención específica al colorido en su descripción del género, supongo que sí se dejó impresionar por la apariencia general de estos peces, ya que si lo traducimos del griego Melanochromis significa "cíclido negro". Excluyendo las características dentarias ya citadas, los peces de este género tienen poco en común. Melanochromis melanopterus y M. vermivorous, las especies tipo del género, son peces de morro largo, con un cuerpo esbelto en el que las bandas horizontales forman la base de la coloración. M. brevis y M. perspicax son peces de morro corto, cuerpo ancho y con un diseño basado en las bandas verticales en los costados. M. labrosus tiene el morro largo, cuerpo ancho con labios hipertrofiados y, al contrario que en todas las demás especies del género, con los dientes anteriores de la boca mucho más largos que el resto.

Dientes de la parte anterior de la mandíbula de (A) Melanochromis melanopterus y (B) Labidochromis exasperatus. Aunque ambos son bicúspides, estos dientes tienen poco en común. Los dientes de dos cúspides puntiagudas justifican la inclusión de esta especie dentro de Labidochromis. Todas las especies de Melanochromis muestran los dientes más similares a un cincel, de puntas desiguales, que vemos en M. melanopterus. Dibujo por Paul V. Loiselle.
Representación esquemática de la dentición del hueso faríngeo inferior de (A) Melanochromis melanopterus, (B) Melanochromis auratus y (C) Pseudotropheus zebra. Mientras que M. auratus muestra un alargamiento de los dientes de la última hilera similar al de M. melanopterus, el resto de los dientes muestran más convergencias con el diseño observado en Pseudotropheus zebra. Dibujo por Paul V. Loiselle.

Poco tiempo después del debut de los Mbuna en 1965, pronto se hizo evidente que Pseudotropheus auratus era de lejos mucho más similar a Melanochromis vermivorus que a cualquier otro Pseudotropheus, tanto en comportamiento como en colorido. Así fue como mi colega Mike Oliver y yo decidimos observar la anatomía faríngea de P. auratus. Vimos así que, aunque los dientes estaban más apiñados que en M. melanopterus, los del hueso faríngeo eran definitivamente grandes, proclamando a P. auratus como un Melanochromis con pleno derecho y levantando la sospecha de que el colorido sí era una marca importante de los peces de este género, además de la dentición. En 1971 ambos tuvimos la oportunidad de visitar el Museo Británico en Londres.

En el transcurso de las conversaciones con la Dra. Trewavas, descubrimos que su idea acerca del la correcta clasificación de varias especies identificadas inicialmente como Melanochromis había cambiado bastante desde el nacimiento del género. Cuando examinamos los ejemplares tipo de M. brevis y M. perspicax, se hizo patente la certeza de una suposición inicial de Mike, y ambas especies se trasladaron al género Pseudotropheus. Ninguno de nosotros estaba contento con M. labrosus, pero como el único ejemplar tipo era un juvenil, no teníamos muchas posibilidades de descubrir sus relaciones con otros peces tras examinarlo. Cuado en 1973 se dispuso de más material, Mike decidió que M. labrosus era en realidad un Haplochromis. Esto ya ha sido aceptado tanto por acuaristas como por ictiólogos (Burguess, 1976). Aunque en un principio yo también estuve de acuerdo, ahora tengo mis dudas, expuestas aquí mismo (Loiselle, 1978), y creo que tras algunos estudios es muy probable que H. labrosus sea de nuevo reclasificado, pues parece estar más cerca de los Mbuna que de otras especies de Haplochromis de labios grandes como H. euchilus.

Debido a la exportación continua de peces desde el Malawi, el número de Mbuna conocidos pero no descritos aumenta espectacularmente. Tan temprano como en 1967, varias especies nuevas de Melanochromis habían ya sido importadas y vendidas bajo nombres erróneos. Desde 1973 la situación ha mejorado algo, tras la publicación de unos cuantos artículos describiendo nuevos Melanochromis (Eccles, 1973; Johnson, 1975; Burguess y Axelrod, 1976; Burguess, 1976). A día de hoy (1979), creo que sólo deben de quedar un par de especies de Melanochromis por describir, lo que contrasta agradablemente con la situación que encontramos en Pseudotropheus, donde especies descritas y no descritas tienen igual importancia; o Labidochromis, donde el número de no descritos gana a los otros tres a uno.

Tras esta breve reseña histórica, ahora estamos capacitados para definir qué es un Melanochromis. Los cíclidos de este género son Mbuna de cuerpo alargado. Los dientes de la parte anterior lateral y medial externa de la mandíbula son de igual tamaño. Son dientes bicúspides y semejantes a un cincel, siendo ambas cúspides de tamaño similar (Fig. 1). Los dientes de la parte posterior lateral son alargados y cónicos. Hay de tres a siete líneas de dientes en las fauces. Los dientes de la línea posterior del hueso faríngeo son aproximadamente tan largos como el resto de los dientes faríngeos, con un tamaño y separación variables según las especies (Fig. 2). El patrón de coloración se basa en estrías laterales en vez de en bandas verticales. En todas las especies conocidas los machos son oscuros con estrías claras, y en la mayoría de los casos las hembras y juveniles presentan el patrón opuesto al macho, líneas oscuras sobre fondo claro. En la tabla 1 aparecen los Mbuna que se ajustan a esta definición, con una serie de datos relevantes para cada uno. La segunda tabla presenta una serie de especies originalmente clasificadas como Melanochromis y más tarde reclasificadas en otros géneros.

El género puede subdividirse en dos grupos, con diferencias en la estructura craneal y los hábitos alimenticios. Las especies del primer grupo son Mbuna grandes, con cabezas alargadas y boca grande. Tienen pocos dientes en la zona externa de la mandíbula, largos y espaciados. Los dientes mediales y posteriores del hueso faríngeo son de igual longitud, y los restantes están bastante separados. La especie típica de este género es Melanochromis melanopterus. Son peces que se alimentan de invertebrados y piscívoros oportunistas. Yo he observado individuos de M. melanopterus, M. simulans y M. chipokae esperando cerca de una grieta entre dos rocas de un acuario comunitario, capturando con éxito los alevines que de allí salían, mientras que Mike Oliver me ha contado cómo un ejemplar de M. melanopterus seguía a hembras de Haplochromis de varias especies, esperando a que éstas liberaran algún alevín. El también llamado "Auratus lucio" parece ser el equivalente biológico de los Lamprologini del Tanganika Lepidiolamprologus elongatus, Neolamprologus tetracanthus y Lamprologus callipterus.

El segundo grupo de Melanochromis comprende especies de tamaño medio a pequeño, de cabezas redondeadas y mandíbulas estrechas. Los dientes más externos están bastante apiñados y no muestran las características antes señaladas para el primer grupo. Los dientes de la parte baja del hueso faríngeo están muy juntos y sólo los de la línea posterior están algo alargados. Estas especies parece que se alimentan principalmente sobre los aufwuchs ("praderas" de algas sobre las rocas), jugando los invertebrados un papel secundario en la dieta. Melanochromis auratus es un representante típico de este grupo, que comprende la mayoría de las especies comúnmente disponibles para los acuaristas.

El mantenimiento general de los Melanochromis es esencialmente el mismo que para cualquier otro Mbuna (Crout, 1978), pero mantenerlos y reproducirlos con éxito es complicado, pues son por mucho más agresivos que la mayoría de los Mbuna. A la vista de esto es desafortunado el ver cómo muchos novatos escogen Melanochromis auratus como una de las especies con las que comenzar. Incluso un juvenil de esta especie posee un colorido impactante, mas los machos son unos de los peces más agresivos normalmente disponibles en la afición. Los machos de Melanochromis son violentamente intolerantes con sus conespecíficos de igual sexo. El querer mantener juntos varios machos de Melanochromis es virtualmente imposible en acuarios de menos de 400 l a menos que los peces estén muy amontonados, en niveles raros de ver fuera de una tienda de acuarios y manteniendo sólo machos. Contrariamente a lo que se da en otros Mbuna, las hembras de Melanochromis poseen un apreciable grado de agresividad.

Tabla 1. Las especies de Melanochromis importadas a la fecha (1979) a los Estados Unidos

Nombre científico

Nombre común sugerido

Desidentificaciones comúnmente encontradas

Longitud

Tamaño de la puesta

Comentarios

Grupo de especies de Melanochromis melanopterus

Melanochromis melanopterus Trewawas, 1935

Auratus lucio crepuscular

-

Hasta 13.0 cm LE

30-50 alevines

Con dos formas de macho conocidas, el de dorsal azul aquí reproducido y el más común con márgenes naranjas en dorsal y caudal. Es un ávido depredador de peces hasta el tamaño de un macho guppy.

Melanochromis simulans Eccles, 1973

Auratus lucio

-

Hasta 13.0 cm LE

35-50 alevines

Las hembras de esta especie poseen el mismo patrón que las de M. auratus, de ahí el nombre de M. simulans. depredadores como M. melanopterus.

Melanochromis chipokae Johnson, 1975

Auratus lucio blanquinegro

-

Hasta 13.0 cm LE

25-40 alevines

Depredadores como M. melanopterus.

Melanochromis loriae Johnson, 1975

Auratus lucio dorado

Melanochromis perspicax

Hasta 13 cm. LE

25-40 alevines

Depredadores como M. melanopterus.

Melanochromis sp. 1

Auratus lucio gigante

Melanochromis perspicax

Hasta 18 cm. LE

35-50 alevines

Consumado depredador de peces pequeños.

Melanochromis sp. 2

Auratus lucio gigante blanquinegro

Melanochromis perspicax

Hasta 18 cm. LE

Sin datos

Consumado depredador de peces pequeños.
Grupo de especies de Melanochromis auratus

Melanochromis auratus (Boulenger, 1897)

Auratus

-

Hasta 8.0 cm. LE

35-50 alevines

Con el tiempo las hembras masculinizan sus colores. Para la cría deben seleccionarse los alevines de las hembras que tarden más en masculinizarse.

Melanochromis vermivorous Trewawas, 1935

Vermivorous, Auratus azul

-

Hasta 10.0 cm. LE

35-50 alevines

Las hembras son beige-plateadas con dos franjas negras. Este aspecto que comparten con las crías ha hecho disminuir la demanda de esta especie.

Melanochromis parallelus Burgess & Axelrod, 1976

Auratus blanquinegro

Pseudotropheus fuscus

Hasta 8.0 cm. LE

25-40 alevines

Las hembras son muy agresivas entre ellas. Sufren un cambio de coloración similar al de M. auratus.

Melanochromis johanii (Eccles, 1973)

Johanii, Auratus dorado

-

Hasta 8.0 cm. LE

25-40 alevines

Hay entre los machos una gran variación geográfica en lo referente a la claridad y extensión de las líneas azules laterales. Hay dos tipos de hembra conocidos, uno beige con franjas laterales pardas y otro por completo amarillo. En la isla de Likoma habita una población con machos y hembras de igual color, negros con una banda lateral azul.

Melanochromis interruptus Johnson, 1975

Auratus enano

-

Hasta 6.0 cm. LE

25-40 fry

Las hembras sufren con la edad una masculinización del color.

Todos los Mbuna tienden a crecer en cautiverio más que en la naturaleza, así que no es de extrañar el encontrar peces con longitudes mayores que las aquí citadas.

Mbuna originalmente descritos como Melanochromis sp.

Pseudotropheus brevis (Trewawas, 1935)

Pseudotropheus perspicax (Trewawas, 1935)

Haplochromis labrosus (Trewawas, 1935)

Labidochromis exasperatus (Burgess, 1976)

No debe sorprendernos, a la vista de lo ya observado, que los machos de las diferentes especies de Melanochromis no se lleven bien entre ellos. Las hembras de distintas especies suelen convivir bien. Si se desea mantener dos especies de Melanochromis en el mismo acurio, los roces se reducen si las dos especies pertenecen cada una a un grupo distinto. Fuera de los periodos de reproducción estos peces suelen ignorar al resto de los Mbuna, pero de cualquier forma los Machos de estas especies son fuertemente territoriales y expulsarán de su zona a cualquier pez que recuerde a un macho de su especie. Puede que sólo nos demos cuenta de la necesidad de espacio de estos peces cuando veamos cómo un macho de M. auratus es capaz de secuestrar la mitad de un acuario de 200 l para establecer ahí su lugar de cría.

Como todos los Mbuna, los Melanochromis son peces polígamos de incubación bucal materna. Los machos cortejan a sus parejas con la misma violencia con la que defienden su territorio. La supervivencia de la hembra depende pues mucho de la cantidad de refugios que tenga disponibles. El riesgo de que una hembra resulte dañada es menor cuanto mayor sea su número. Sin embargo, la tendencia de las hembras a atacarse entre ellas hace que el acuarista no deba perder de vista el grupo, separando a cualquier individuo que sufra más que los demás. Una puesta típica comienza con la pareja nadando en círculos alrededor de una área refugiada, normalmente una depresión excavada en el centro del territorio del macho. Como en los otros Mbuna, la fertilización de los huevos tiene lugar en la boca de la hembra. A pesar de que los machos han desarrollado seudo ocelos anales, no los usan como señuelo. Es más, la hembra cubre con su boca directamente el vientre del macho. Una vez finalizada la puesta, es de vital importancia que la hembra disponga de algún refugio donde ocultarse. El macho continuará intentando cortejarla, y en ausencia de una respuesta adecuada puede atacarla y matarla.

Las hembras que están incubando se reconocen por el cambio general en el contraste típico de sus colores. Es interesante el que en varias especies este cambio se va consolidando a medida que el pez crece. En algunas especies este cambio deriva hacia una masculinización de los colores de forma que llega a hacerse difícil el reconocer los sexos. Esta tendencia se da en otras especies de Mbuna como P. lombardoi o P. minutus. Yo he visto cómo aparecían leves manchas amarillas en la aleta anal de hembras muy viejas de Astatotilapia burtoni, un rasgo esencialmente masculino. Se intenta explicar este cambio de aspecto aludiendo a un desequilibrio hormonal propio de la vejez, tras la degeneración de los ovarios. Sin embargo, esta explicación no soluciona el problema de que este fenómeno esté muy extendido entre los Melanochromis, sólo esporádico en Pseudotropheus y desconocido en Labidochromis, cuando la degeneración de los ovarios es común a los tres géneros.

Aunque la masculinización no represente en la práctica un problema para las hembras, los machos reconocerán ahora en ellas a un potencial rival, de forma que se hace evidente el porqué la selección natural favoreció tal dimorfismo sexual entre machos y hembras. El dimorfismo sexual en la mayoría de los otros Mbuna (Y en la mayoría de los Haplochromini) se verifica normalmente en que los machos presentan una coloración brillante y las hembras apagada, pero entre los Melanochromis ambos sexos están viva y distintamente coloreados. Nuestro conocimiento actual acerca de la etología de estos peces es tan superficial que aún el proporcionar una explicación plausible a este hecho se nos hace difícil. Sin embargo, creo que estos fascinantes problemas genéticos irresolutos, unidos al hecho de que los científicos de varias disciplinas han encontrado en estos peces interesantes sujetos de estudio y a la cantidad de jóvenes lectores de mis artículos me hacen prever que estos serán peces interesantes por mucho tiempo.

Las hembras acarrean la puesta durante 21 días a 29°C. Las hembras son buenas cuidadoras, y si a ello unimos un número apreciable de refugios, rara vez se presentarán problemas a la hora de sacar adelante a los alevines en un acuario comunitario. Hacia el final de la incubación las hembras se vuelven más agresivas con sus compañeros de acuario, supongo que para evitarle sorpresas desagradables a sus alevines en el momento de liberarlos. La hembra seguirá cobijando a sus alevines en su boca durante varios días tras haberlos liberado por primera vez si es que nota algún peligro. Si se aísla a las hembras durante la incubación es conveniente retirarlas después de que liberen a los alevines, pues su excesivo proteccionismo se traduce en un menor tiempo disponible de los alevines para alimentarse. Los alevines de Melanochromis, como los del resto de los Mbuna, son bastante grandes. Son grandes glotones que no pondrán reparos a la hora de engullir nauplios de Artemia o comida preparada muy picada, creciendo rápidamente, con lo que pronto pueden ya comer Artemia adulta o comida comercial normal. Su coloración será más intensa cuanto más alimento vegetal reciban. Con alimentación abundante y frecuentes cambios de agua, alcanzarán los tres centímetros en unas ocho semanas tras su liberación. Los machos de Melanochromis interruptus pueden comenzar su cambio de color a una edad tan temprana como los cuatro meses, con una talla de cinco centímetros. En las otras especies del grupo dos este cambio se da entre el sexto y el noveno mes de vida, mientras que los machos de las especies del grupo uno rara vez toman la librea adulta antes de los diez meses de vida. Es interesante el que los machos de M. interruptus y M. johannii sean capaces de fertilizar huevos aún antes de madurar sus colores. Esto no se da en las otras especies del género, en las que la maduración gonadal es posterior a la metamorfosis.

A pesar de su comportamiento conflictivo, la mayoría de los Melanochromis parece destinada a ocupar un puesto permanente entre los peces favoritos, ya que son productores rápidos de alevines ya coloreados. Sin embargo, el comerciante prudente debería resistirse a la tentación de venderle un trío de M. auratus o M. chipokae a un aficionado novato, antes bien debería encaminarlo hacia las especies más pequeñas y pacíficas de Mbuna para que vaya cogiendo experiencia con los cíclidos del Malawi. De esta forma se evitará el riesgo de transformar una incipiente afición a los cíclidos africanos en una rápida y total aversión. Una vez que el principiante haya adquirido las técnicas básicas del mantenimiento de Mbuna será ya capaz de ver en los Melanochromis un excitante reto en vez de una especie de cara frustración.

Pseudotropheus brevis Haplochromis labrosus

Originalmente se le clasificó como Melanochromis, las bandas verticales de Pseudotropheus brevis justifican su inclusión es este género. Foto por Paul V. Loiselle.

Haplochromis labrosus fue originalmente descrito como Melanochromis. Aunque no se pueda clasificar a este macho como un pez especialmente coloreado, la combinación de grandes labios y extrovertida personalidad ha hecho ganar a estos peces una gran popularidad. Foto por Paul V. Loiselle.

Macho Melanochromis melanopterus Hembra Melanochromis melanopterus

Un macho adulto de Melanochromis melanopterus, de la variedad de aleta dorsal azul. La forma más común es más oscura, con un vívido margen rojo en la aleta caudal. Foto por Paul V. Loiselle.

Esta hembra de Melanochromis melanopterus comparte su atractivo diseño con los alevines. Foto por Paul V. Loiselle.

Macho Melanochromis simulans Macho Melanochromis sp. 1

Adult male Melanochromis simulans. Females of this species have the same pattern of crisp yellow and black lateral stripes as do those of the better known Melanochromis auratus. Photo by Paul V. Loiselle.

Macho adulto de Melanochromis sp. 1. Es comúnmente ofrecido con el erróneo nombre de M. perspicax. Las hembras de esta especie, la mayor conocida del género, son plateadas con una línea azul en cabeza y flancos. Foto por Paul V. Loiselle.

male Melanochromis auratus female Melanochromis auratus

La brillante coloración amarilla de la aleta dorsal en los machos salvajes de Melanochromis auratus sólo se intuye en este macho criado en cautiverio. La intensidad aumentará en función de la cantidad de vegetales en la dieta. Foto por Paul V. Loiselle.

La espléndida coloración de esta hembra de Melanochromis auratus contradice la idea general de que las hembras de los incubadores bucales no poseen colores bellos. Los iniciados en la cría de Mbuna deben resistir la tentación de adquirir al principio estos peces tan bellos como agresivos. Foto por Paul V. Loiselle.

Hembra Melanochromis parallelus Hembra Melanochromis parallelus

La librea de esta hembra de Melanochromis parallelus explica el nombre de Auratus blanquinegro que se le da a esta especie. Foto por Paul V. Loiselle.

El cambio de color de esta hembra de Melanochromis parallelus indica que está incubando tan claramente como su garganta distendida. Foto por Paul V. Loiselle.

MAcho Melanochromis johanii Hembra Melanochromis johanii

Un macho adulto de Melanochromis johannii de la población de la isla de Likoma. La línea azul lateral es más estrecha que en el resto de las variedades de esta especie y con frecuencia se ve interrumpida. Foto por Paul V. Loiselle.

La brillante coloración de esta hembra de Melanochromis johannii es mucho más intensa en individuos recién importados. La variedad con una banda marrón-oliva en los flancos es casi desconocida en la afición. Foto por Paul V. Loiselle.

MAcho Melanochromis interruptus Hembra Melanochromis interruptus

El pequeño tamaño de este macho de Melanochromis interruptus en pleno cambio de coloración le ha valido su nombre de Auratus enano. Este ejemplar mide sólo cinco centímetros Photo by Paul V. Loiselle.

LA coloración de esta hembra de Melanochromis interruptus recuerda mucho a la de M. auratus. Sin embargo, el Auratus enano es una especie mucho menos agresiva que su congénere mayor y más conocido, siendo una mejor elección para el principiante. Foto por Paul V. Loiselle.

Literatura citada

  • Burgess, W.E. 1976. A new Melanochromis from Lake Malawi, with comments on the genus. T.F.H. Magazine, 24 (6): 61-65.
  • Burgess, W.E. and H.R. Axelrod, 1976. Two new species of mbuna (rock dwelling cichlids) from Lake Malawi. T.F.H. Magazine, 24 (7): 44-52.
  • Eccles, D.H. 1973. Two new species of cichlid fishes from Lake Malawi. Arnoldiana, 16 (6): 1-7.
  • Johnson, D.S. 1975. More new Malawi cichlids. Today's Aquarist, 2 (1): 15-26.
  • Loiselle, P. V. 1978. Reflections on the generic placement of Haplochrowis labrosus. Buntbarshe Bull. (67): 16-18.
  • Trewavas, E. 1935. A synopsis of the cichlid fishes of Lake Nyasa. Ann. Mag. Nat. Hist., (10) l4: 65-11S.

Cita

Loiselle, Paul V. (enero 14, 1998). "Melanochromis, los preciosos matones del Malawi". Cichlid Room Companion. Consultado en marzo 07, 2021, desde: https://cichlidae.com/article.php?id=80&lang=es.