Cichlid Room Companion

Editorial

La debacle del Usumacinta

Por , 2011.
Última actualización el 04-jun.-2011

Juan Miguel Artigas Azas, 2010

Traductor: Juan Miguel Artigas Azas (18-nov.-2013)
Nututun Nututun en el río Chacamax, cuenca del Usumacinta en Palenque, Chiapas [México], en el año 2005 antes de la invasión de los plecostomos. Foto por Juan Miguel Artigas Azas.
" Nunca, por ninguna razón, introduzca una especie exótica en un cuerpo de agua natural "

La alteración de cuerpos de agua naturales está llegando a extremos que no pudieron haber sido imaginados hace unos pocos años, incluso por aquellos que personalmente han presenciado el acelerado paso de las destructivas actividades humanas sobre el medio ambiente. De manera cotidiana leemos acerca de estos hechos, pero cuando se llega a experimentarlos, lo hacen a uno estremecerse.

En el año 2005, lleve a cabo una de mis visitas frecuentes a unos de mis sitios acuáticos favoritos, el acuario natural de Nututun en el lado norte de la ciudad de Palenque, en Chiapas, México. Nututun (lugar entre las rocas en el lenguaje local) es una hermosa poza de agua clara localizada en el curso del río Chacamax River. Chacamax es un río montañoso que fluye directamente al gran río Usumacinta en su parte baja.

Nututun es una poza de forma circular de aproximadamente 50 m de diámetro y nueve metros de profundidad, alimentada por una pequeña cascada. Este río lleva agua cristalina corriendo rápidamente sobre un fondo rocoso. Nututun es hogar de un fascinante ensamble de peces del río of Usumacinta, que incluye siete especies de cíclidos residentes permanentes (una especie más, Astatheros nourissati, es vista esporádicamente). El lugar se encuentra rodeado por vegetación de selva lluviosa. Los árboles se encuentran cubiertos con especies epifitas (incluyendo varias orquídeas), y muchas bellas aves se pueden observar en los alrededores. Es un lugar favorito de visitantes y ciertamente de aquellos interesados en la vida acuática. Hay un restaurant junto al río con vista a la poza y también un hotel.

Al momento de mi visita en el 2005, el río era tan hermoso como lo había conocido por primera vez diez años. Buceé en el sitio, tome fotografías, y como era común la pase bastante bien. En ese momento pensé; “este es un lugar impoluto que va a prevalecer, que podría dañarlo?” Que lejos estaba yo de imaginar lo que iba a suceder. Iniciando el 2007, un grupo de amigos que incluyó a Dan Woodland de los Estado Unidos, visitaron el lugar y se sorprendieron con lo que encontraron. Nututun estaba invadido con enormes grupos de enormes plecostomus, una especie invasiva. Dan filmo lo que vio y distribuyó la película. Al verla quede completamente azorado! Miles de plecos nadando en el lugar, en una forma que me recordaba mi imagen de las hordas de barbaros invadiendo Roma, en el siglo 4 después de nuestra era.

El origen de los plecos es desconocido hasta donde yo lo sé, pero una liberación inicial por un acuarista irresponsable no puede ser descartada. Plecostomus (y muchas otras especies potencialmente invasivas) se encuentran disponibles en las tiendas de acuario en México, incluso en las más pequeñas ciudades como Palenque.

Que efecto puede traer esto? Es mi experiencia que una especie invasiva, muchas veces sin encontrar resistencia a la colonización por enemigos naturales, puede crecer fuera de proporción a números increíbles antes de colapsar bajo su propio peso, pero la biomasa del organismo invasor reemplaza mientras tanto aquella de las especies nativas, algunas de las cuales son inevitablemente extirpadas.

Durante el mes pasado tuve la oportunidad de visitar Nututun una vez más. No tenía certeza de que podría encontrar, y la extensión del daño causado por la invasión. Deseaba que los plecos hubieran disminuido en número. Al llegar a la Hermosa poza, algo me impacto inmediatamente: el color. No era azul como de costumbre, sino negra. Al acercarme me di cuenta que el color negro era causado por millones de plecostomos que cubrían la totalidad de fondo de la poza, uno al lado del otro. Las rocas, regularmente resbalosas en el río eran o suficientemente rugosas para permitir caminar sin ningún riesgo de resbalarse. Una vista apabulladora!

Decidí que no quería nadar y presenciar la destrucción por mí mismo, pero mi buen amigo y compañero de viaje, Rusty Wessel, decidió hacerlo pues quería filmar algunos cíclidos. Después de un rato salió del rio deprimido por lo que vio, pues muy pocos peces nativos permanecían el lugar, el cual se encontraba casi exclusivamente habitado por plecos. Entonces le sugerí a Rusty que camináramos río arriba sobre la pequeña cascada a otra poza para ver si había alguna diferencia. Lo hicimos así por no encontramos diferencia alguna, el río Chacamax está totalmente infectado.

Rusty me comentó después de salir del agua que los plecos parecían comenzar a lucir delgados y poco saludables. Esto es algo que pude testificar al encontrar varios peces muertos, tanto en el agua como en la orilla del río. Es esto el principio de su declive? Que pasara cuando su número disminuya, quedará alguno? Que será de la maravillosa fauna nativa cuando esto suceda?

Al visitar otros sitios en el bajo Grijalva, nos sorprendimos al ver que los plecos habían ya extendido su presencia a esa zona. Nos comentaron en Villahermosa que se les podía encontrar ya en cualquier sitio, causando problemas a los pescadores locales con sus espinas, las que enredan las redes. En algunos sitios los encontramos en todas partes, y en otros, como en algunos arroyos de montaña en la selva lluviosa de Tabasco, solo algunos especímenes se encontraban presentes, hasta ese momento.

Cual será la extensión del daño causado? Ciertamente no sera pequeña. El sistema hidrológico Grijalva-Usumacinta es una de las áreas de mayor riqueza en términos de biodiversidad acuática en Centro América, y el daño que los plecos han causado al río Chacamax podrás servir como muestra del daño que eventualmente causaran al medio ambiente en toda la zona. Esto sin embargo no es lo peor, pues cada año, más que el que le precede, nos damos cuenta de más introducciones de especies exóticas, causando la desaparición de las especies nativas mientras el imparable crecimiento de su biomasa aumenta.

Esto es cierto incluso para especies nativas de áreas pequeñas de gran valor biológico. La semana pasada visité el río Tamasopo en San Luis Potosí, uno de los más hermoso e interesantes ríos en Centro America, en donde habitan once especies nativas, de las cuales al menos nueve son endémicas de este río. Me di entonces cuenta de la presencia de una especie invasora que nunca había visto en esa zona. En esta ocasión encontré Poeciliopsis gracilis en grandes números. Miré alrededor por los posibles efectos y me di cuenta que el moli local, Poecilia mexicana limantouri (probablemente una especia nueva y endémica también), se encontraba solo presente en un pequeño número, al contrario de años pasados.

Que sucederá mañana? Que podemos hacer para disminuir esta tendencia destructiva? Una pequeña verdad debe de ser del conocimiento común a cada acuarista. Nunca, por ninguna razón, se debe de introducir una especie exótica a un hábitat natural. Esto por supuesto no resolverá el problema, pero al menos lo retardará hasta que contemos con mejores herramientas para combatirlo.

Nos veremos el próximo mes!

Referencias (1):

Cita:

Artigas Azas, Juan Miguel. (junio 04, 2011). "La debacle del Usumacinta". Cichlid Room Companion. Consultado en octubre 14, 2019, desde: https://cichlidae.com/section.php?id=213&lang=es.